ÁNGELES MONTESINOS, LA ANARQUISTA Y COMUNISTA QUE EL FRANQUISMO CONVIRTIÓ EN VIDENTE

  ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN-24 de Mayo de 2022.

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- BIOGRAFÍA-

ÁNGELES MONTESINOS, LA ANARQUISTA Y COMUNISTA
QUE EL FRANQUISMO CONVIRTIÓ EN VIDENTE

Manuel Almisas Albéndiz

El Puerto (Cádiz), 1º de mayo de 2022


¿Quién conoce a Ángeles Montesinos? ¿Nadie? Sin embargo fue una de las siete mujeres de izquierdas (1) candidatas a conseguir, por vez primera en la historia, un acta de diputada a Cortes en las elecciones generales (constituyentes) de junio de 1931, en el comienzo de la Segunda República.
    Todo el mundo ha oído hablar, sobre todo, de Clara Campoamor y de Victoria Kent, diputadas por el Partido Republicano Radical y por el Partido Radical-Socialista, respectivamente, ¿quién no?, o de la escritora y abogada feminista de Ciudad Real Concha Peña Pastor, candidata por el Partido Republicano Federal, o de la vasca Dolores Ibárruri La Pasionaria, candidata por el Partido Comunista de España (PCE).
    Otras dos candidatas comunistas, la maestra de Huesca Encarnación Fuyola Miret por el PCE, y la madrileña Anastasia Tejedo Martín (2) por el Bloque Obrero-Campesino (3), casi nadie las recuerdan, pero el caso de Ángeles Montesinos Pérez, la más veterana y humilde de todas, candidata por el PCE en la ciudad  de Sevilla cuando ya cumplía los 54 años de edad, merece una mención especial y un digno homenaje a toda una vida de lucha.

***

Ángeles Montesinos Pérez nació en Écija (Sevilla) en 1877 (4) en el seno de una humilde y numerosa familia  jornalera. Su madre se llamaba Valle Pérez y su padre Juan Montesinos. El matrimonio tuvo otras dos hijas más pequeñas, María del Rosario y Valle, que en 1895 se encontraban recogidas –con 10 y 8 años, respectivamente- en el Asilo de la Mendicidad de San Fernando de Sevilla para pobres de solemnidad. Tal era la situación económica de la familia. Nada se sabe de su juventud ni de sus primeros años de militancia sindicalista y anarquista, aunque según sus propias palabras (5), Ángeles fue anarquista desde 1897, aproximadamente, es decir, a la edad de 20 años.
    En una entrevista que le hicieron en 1932 (6), Ángeles recordaba esto de sus primeros años de vida:

Desde mi infancia, debido a las condiciones miserables en que se veían y continúan viéndose obligados a vivir los trabajadores, sentí en mi interior un instinto de rebeldía, que fue el que más tarde me empujó a entrar de lleno en el movimiento revolucionario.

Y a la pregunta del reportero «- ¿Cómo eligió usted el anarquismo como campo de su actuación?», respondía:

Fue precisamente debido a que en aquel entonces ya el movimiento socialista empezaba a deslizarse por la vía del colaboracionismo. La entrada de Millerand en el Gobierno Waldec-Rousseau (7), acaecido con algunos años de anterioridad, fue el punto de partida para esta política de colaboración, y lo que, más tardíamente, preparó el camino para que la II Internacional hiciese la unión sagrada con el imperialismo mundial, conduciendo a millones de trabajadores a aniquilarse mutuamente en nombre de la Humanidad y de la Civilización (8). Esta desviación, que yo entonces noté, fue la que hizo que me inclinara hacia el anarquismo. Por otra parte, contribuyó igualmente a ello el que la sedicente acción directa, tan cacareada por los anarquistas, era, a mi juicio, la verdadera y única línea revolucionaria apta para liberar a todos los explotados. Desde aquel entonces, convencida de que era el único movimiento revolucionario el que yo seguía, empecé a militar activamente en los grupos anarquistas, compenetrándome bien pronto y haciéndome una mujer práctica en toda clase de trabajos, tanto legales como ilegales. En todos los trabajos participaba con gran entusiasmo, adquiriendo bien pronto entre mis compañeros de entonces una gran confianza.

Ángeles se casó en 1905, cuando ya tenía 32 años (algo inusual en esa época), con el jornalero de La Carlota (Córdoba) Francisco Jiménez Carmona, diez años mayor que ella, y estaban viviendo en la Casilla del Álamo n.º 225, en la zona rural de Écija. En ese año, y en el siguiente, vivieron con otra hermanita de 8-9 años de edad llamada Mercedes Montesinos Pérez, que había nacido en 1897. En 1907 ya no vivía su hermanita Mercedes con el matrimonio Jiménez Montesinos. Mercedes volverá a salir, muchos años después, en esta historia.
    En el Padrón de Écija de 1906, en la calle Algeciras, vivía Patrocinio Montesinos Pérez, nacida en Écija en 1882, soltera y con 24 años, que vivía, como Ángeles, con un hermanito pequeño, Manuel Montesinos Pérez, nacido en 1901 en la misma ciudad. Estos dos personajes saldrán posteriormente en esta biografía, y aunque sin poder confirmarlo, sostengo que pudieran ser también hermanos de Ángeles. Es otra idea de los numerosos hermanos y hermanas que tuvo y que pudo tener, y que el padre y la madre no pudieron mantener, y por eso los fueron criando en el Orfanato o a cargo de las hijas mayores.
    En esta época Ángeles ya era anarquista y con su primo Manuel Pérez y Pérez, también ecijano, y otros compañeros, constituyeron «en 1906-1907» en la colonia agrícola de Écija llamada la Cañada del Moro, un grupo de jóvenes anarquistas denominado «Nueva Vida», donde, según Ángeles, «sembraron mucha semilla que pronto dio sus frutos» (9).
    Doy por sentado que su primo Manuel Pérez, primo carnal por parte de madre (como después veremos), fue el verdadero referente e inspirador de la formación cultural y socio-política de Ángeles Montesinos, elevándose desde un casi absoluto analfabetismo hasta la cima de una militancia anarquista comprometida.

Pero muy pronto se separá momentáneamente de su prima, pues a finales de enero de 1907 la prensa anarquista comunicaba que «Manuel Pérez y Pérez de La Cañada del Moro (Écija) pide a los compañeros y grupos que le mandaban correspondencia, que no lo hagan pues ha tenido que abandonar el pueblo a causa de su «mal estado económico» (10).

***

La revista anarquista editada en Sevilla llamada Al Paso, inició su publicación el viernes 18 de junio de 1909. En su primera época se subtitulaba Liberto semanal (11), y tenía como Administrador a Antonio Moreno. En el único ejemplar del 2 de julio que he podido consultar, podemos encontrar a Manuel Pérez y Pérez como uno de los oradores que intervinieron en el «mitin colosal» celebrado en el Salón Oriente de la calle Trajano de Sevilla, pidiendo la libertad de los obreros de Alcalá del Valle que estaban en el Penal de San Miguel de los Reyes (Valencia). Junto a Manuel intervinieron Manuel Manzano Real y la veterana anarquista Encarnación Gómez. Este ejemplar nos sirve para situar a Manuel Pérez en Sevilla en esa fecha de mediados de 1909, cuando Ángeles aún estaba en Écija. Según el Padrón Municipal de Écija de 1909, el matrimonio seguía viviendo en la «Casilla del Álamo» a fecha del 1 de octubre de 1909, día en que se firmaba la inscripción padronal. Sin embargo, muy pronto debieron mudarse a Sevilla.
    El semanario Al Paso dejó de publicarse a finales del mes de julio debido a los sucesos de lo que se conoce como «Semana Trágica de Barcelona», pero que en realidad afectó a otras muchas ciudades y cuyo desencadenante fue el decreto de movilización de tropas de reserva para la Guerra de Marruecos. La represión por esos sucesos afectó al semanario, que fue suspendido y siendo encarcelado el director Antonio Moreno y dos de sus redactores, Francisco Rey y «Martín», permaneciendo en prisión durante quince días y después quedando en libertad condicional pero procesados por «desacato e insultos al presidente del consejo de ministros, Antonio Maura». Ese fue el motivo del silencio de la revista, como explicaban en el primer número de la siguiente época.
    Efectivamente, el 4 de noviembre de 1909 volvía a ver la luz Al Paso como Segunda Época y con el subtítulo de «Periódico anarquista-sindicalista», dirigido ahora por Juan Illescas. Desde ese primer número habrá una sección que se titulaba «Exposición miserable» y que firmaba Caridad Alcón (12). Pero también aparecía la colaboración «A la mujer» de Ángeles Montesinos y que fechaba en Sevilla y en noviembre de 1909. Según este dato, Ángeles y su marido se trasladaron a Sevilla desde Écija a los pocos días de su empadronamiento.

A LA MUJER

Si nosotras en la mayoría estuviésemos completamente emancipadas de las preocupaciones religiosas y atavismos de conveniencias sociales, tan absurdos como perjudiciales, compenetrándonos en las ideas racionales y libertarias, la emancipación social sería un hecho.
    Palabras como estas -más o menos bien dichas- oigo decir muchas veces a hombres a quienes aplaudo por su hermoso criterio, siempre que acompañada de la Teoría llevasen la realidad, la práctica, en sus ejemplos, que debe ser lo esencial en toda idea de este género.
    Pero desgraciadamente no es así. La mayoría de estos amantes de nuestra emancipación hacen todo lo contrario de lo que hablan.
    Sabemos de muchos que dentro de su radicalismo, su progreso y revolucionarismo evolutivo, pregoneros de una nueva sociedad política, acuden a las iglesias a oír misa y sermones todos los días… y tienen la osadía y vileza de recriminar actos más avanzados y más verídicos en el puritanismo de nuestras convicciones…
    Así es que, si nos encontramos a tan bajo nivel social, es debido a los muchos ejemplos perjudiciales de los hombres que hablan y ejecutan lo contrario de la razón, y esconden la hipocresía para abusar y deshonrar nuestra clase, no siendo nosotras las responsables del mal estado del género humano por su falta de emancipación.

La última parte de este escrito es sorprendente, porque no constituye ningún razonamiento, sino una información personal, que nos adelanta próximos episodios de su vida. Dice así:

Mucho tengo que deciros sobre este asunto, pero mi penosa enfermedad no me lo permite hoy.
    Siempre de los olvidados,

Ángeles Montesinos.

Su primo Manuel Pérez publicará más adelante una columna donde explicaba por qué se marchó de Écija y cuyos motivos bien pueden aplicarse a su prima  Ángeles, por lo que no me resisto a reproducirlo. Manuel había estado de visita tres días en Écija en el otoño de 1910 y desde las páginas de Solidaridad Obrera (Barcelona) escribía «A los explotados» de su pueblo natal. Allí les decía a sus compañeros campesinos que él no podía vivir en Écija

porque no me resigno a estar trabajando en el terruño desde el amanecer hasta el oscurecer por dos reales y medio cuando más, casi todo el año, y por una comida, más bien bazofia, que los perros hambrientos se resistirían a comerla, y, por último, por no sufrir a una mayoría de brutos y bajunos, llamados capataces, aperadores (13), manijeros y demás mandosillos, que por un cigarrillo, una sonrisa y un regalillo de su burgués, hace en el trabajo reventar hasta a sus mismos padres… y no son exageraciones de un andaluz… es una realidad.

El n.º 2 de Al Paso de la segunda época no está disponible, y en los n.º 3 y n.º 4 no se publicaron colaboraciones de Ángeles, pero en el n.º 5 del 16 de diciembre sí va a escribir una «Carta Abierta» dirigida a «la compañera» Caridad Alcón, que seguía publicando su columna «Exposición miserable».


Salud

A los impulsos de mi corazón, te dirijo un fraternal abrazo merecedora de él por tu incansable propaganda.
    Apenada por no gozar de completa salud, y tener algo imposibilitada mi mentalidad (por agudos dolores cerebrales) diríjote unos renglones, fuera de toda filosofía, para poder expresar mis sentimientos y amor a las IDEAS REDENTORAS que siempre tuve y tendré en mi ser, por las que lucharé mientras aliente un átomo de vida (y que espero me sean perdonadas las faltas que por insuficiencia notarás en ellos) y si me hallara lo suficientemente buena de salud para ayudarte en esa campaña por ti emprendida en nuestro valiente campeón AL PAZO [sic] verdadero portavoz de la Libertad y La Justicia, única razón llamada a redimir a la Humanidad doliente.
    ¡Sí! Yo quiero luchar en unión tuya y de todas aquellas que así lo hacen, pero ¡no puedo! Ya lo ves…
    Yo emprendería por mí sola, una enérgica lucha dirigida directamente A LA MUJER que para desdicha del bienestar humano es la más atrazada [sic] en todo lo que respecta a ideas de emancipación y Progreso. A ellas, pues, hay necesidad de hacerlas comprender su indiferencia. Decirles con frases claras, comprensibles y lógicas -como a través del ejemplo-, que son el blanco donde dan todos los tiros de los azotes criminales, moral y material, del ser con pantalones.
    Hay que explicarles las causas y sus efectos: que el Amor, la Libertad y todos los derechos que por ley natural les pertenecen, están fuera de esas rutinas de prejuicios religiosos y conveniencias sociales que tanto la enfrenan y cohartan [sic] en todas sus grandes manifestaciones, únicas ideas libres que solo se encuentran en el racionalismo de la ANARQUÍA.
    Es muy urgente. La necesidad se impone y el Ideal lo proclama.
    Hay pues que luchar en este puesto, aun cuando comprendo que no digo nada nuevo, ni olvidado por nosotras, las amantes de la Emancipación de la Mujer; dejando para otra ocasión algo que sea útil y que hoy no me es posible transcribir al papel.
    Sin más, cuéntame a tu disposición, deseándote Salud, mucha salud y… pronta revolución social por la Anarquía.

Ángeles Montesinos Pérez
Sevilla, noviembre 1909

En el siguiente ejemplar, el n.º 6 del 24 de diciembre, cuando el subtítulo cambió a «Periódico anarquista», Caridad Alcón, titulaba su sección literaria «Exposición miserable» con el nombre de Banquete ocular, y lo dedicaba «Para Ángeles Montesinos». Al final de su relato literario escribía:

(…) Los hambrientos nada disfrutan; ni comen siquiera, cuando por ley natural son los autorizados para satisfacer su hambre, puesto que ellos lo hacen todo.
    ¿Por qué no rompieron aquellos tres golfos el vidrio e hicieron real el banquete? ¿Sería miedo, respeto? ¿A qué?
    Las madres tienen la culpa; les enseñan a respetar la propiedad y los dejan morir de deseos y hambres.
    ¡Qué madres más malas!
    ¿Verdad, querida Ángeles, que tú no harías esto? Sé que no, como yo.

En el siguiente ejemplar de Al Paso, el último del año, tampoco escribía Ángeles, pero Salvador y Anita Cordón Avellán (14) publicaban una breve y bella «Postal» titulada «Amor y fe» que estaba dedicada «Para Ángeles Montesinos y Caridad Alcón».

¡Qué triste es tener ideas más o menos elevadas y nobles, y no poderlas exteriorizar con la debida claridad!
    Ideas son, al fin y al cabo, que pugnan por vivir, y salen de la mente sin ornato ni forma literaria.
    Un jardín. Muchas flores. Muchos pájaros. Una fuente que murmura: Poesía.
    Un hogar. Mucha prole. Mucho dolor. Una voz agonizante que pide pan: Mundología.
    Un lugar. Muchos hombres. Muchas voces. Uno que tiembla con terror y miedo: Sociología.

…………………..


Una mesa. Papel. Pluma. Tintero. Una niña que escribe porque siente, y un hombre que le dicta porque piensa: …..
    … Amor y Fe.

No escribía pero sí la mencionaban.

En la primera plana se hacía la reseña de un mitin organizado por el grupo editor de Al Paso, celebrado el domingo 24 de diciembre en local Victoria de la calle Lumbreras de Sevilla para pedir la libertad de los presos por cuestiones sociales. Intervinieron una serie de oradores, comenzando por Antonio Moreno (indicando quizá su papel director del semanario anarquista), al que le siguieron media docena más entre los que destaco Manuel Manzano Real por salir más adelante en esta historia. Además, la crónica seguía:

En nombre del Grupo Giordano Bruno habló Ángeles Montesinos, que da gracias a los organizadores del acto y por impedírselo su enfermedad no se extiende más como ella deseara.


No he podido averiguar que existiera dicho grupo en Sevilla, pero al menos queda constancia de su pertenencia a este colectivo en su paso por Sevilla. También queda manifiesta su enfermedad de garganta que más adelante iremos explicando.

Por último, y para que quede constancia, intervino en el acto «la compañera Inglada» (desconocida para mí) que recomendó la instrucción de la mujer y el niño, que la mujer se asocie al hombre para en breve poder el grito sublime «¡Viva la Anarquía! ¡Viva la Revolución Social!».


En el siguiente ejemplar, del 7 de enero de 1910, Ángeles va a publicar, en respuesta al artículo de Caridad, su segundo artículo «¡¡Ya pasó!!», dedicado «A la compañera Caridad Alcón».


¡Ya pasó a la Historia el año 1909! El que como todos los pasados ha dejado recuerdos tristes que lamentar.

Los que habitamos este pedazo de tierra llamado España, y los del mundo entero, tendremos en la memoria todo cuanto en el citado año ha ocurrido por un Gobierno jesuítico-vaticanista, reaccionario, despótico, accionista burgués, verdadero protagonista de crímenes contra el pueblo.


A continuación citaba los casos de las muertes de Salvador Mulero, campesino de Alcalá del Valle preso en San Miguel de los Reyes (Valencia) y la de Joaquín Miguel Artal, que había atentado contra Maura en 1904, fallecido en el penal de Ceuta. Después seguía recordando la Guerra del Rif, los sucesos de Barcelona y la represión consiguiente llenado las cárceles catalanas y de otros lugares, y los fusilamientos en los fosos del «maldito» castillo de Montjuich «donde caliente se ve aún la sangre del fundador de la Escuela Moderna, Francisco Ferrer Guardia, que no podrán los siglos borrar de la memoria...».

Ángeles terminaba su columna así:

¡Ya empezó el 1910 trayendo en sí los residuos del pasado!

Nosotros, los amantes de la Libertad y la Justicia, estamos obligados a luchar con todos y por todos los medios a nuestra fuerzas, para destruir este estado de cosas y reemplazarlo por otro donde la humanidad sea libre y feliz.

El último n.º disponible de Al Paso salió a la calle el 14 de enero de 1910, y ya no se publicaron más colaboraciones de Ángeles Montesinos. Quizás su grave dolencia se lo impidió o sencillamente no podía compararse a la brillante pluma de Caridad Alcón, que sí debe considerarse, de pleno derecho, «colaboradora o redactora» del periódico anarquista sevillano.

***

En marzo de 1910 aparecía esta noticia en Solidaridad Obrera (Barcelona) (15) situando a Ángeles en un lugar destacado de la actividad sindicalista sevillana:

Sevilla.- Ha quedado constituido un Sindicato Obrero, órgano de la reorganización de las sociedades, gremios e industrias de la misma, cuyas aspiraciones son dar fuerza a la clase trabajadora…
    La Junta Directiva la forman: Presidente, José M.ª Noriega;...Secretario, Manuel Manzano Real (16); ...vocales:  Ángeles Montesinos y M. Pérez Pérez...

Sin embargo, Ángeles no estará mucho tiempo en Sevilla, pues en el semanario anarquista Tierra y Libertad del 13 de julio de 1910 su primo Manuel Pérez escribía un comunicado desde Sevilla, dirigido «A los compañeros» y donde daba mucha información sobre Ángeles, incluso poniendo en su boca algunos párrafos. Comenzaba así:

La compañera Ángeles Montesinos (prima-hermana del que suscribe), incansable luchadora en las ideas de verdadera emancipación humana: con muchas pruebas de ser verdaderamente ácrata y muy mejorada de una penosa y larga enfermedad, se marchó el día 16 del corriente [junio] a la colonia de La Carlota, donde tiene su residencia.
    Los compañeros, al despedirnos de ella, le manifestamos nuestro sentimiento por su ausencia, pues para la propaganda del sindicalismo en nuestra ciudad (era socia y lo es del Sindicato obrero de Oficios Varios de ambos sexos desde su fundación) nos hacía mucha falta por sus convicciones y altruismo.

Después Manuel trascribía unas declaraciones de Ángeles en las que, entre otras cosas, afirmaba que iba a una colonia donde solo había campesinos «faltos por completo de toda noción sociológica por ser en su mayoría analfabetos, por lo que son víctimas de la más inicua opresión», y que como ya se encontraba muy mejorada de su salud, iba «dispuesta a hacer una labor emancipadora entre estos hermanos y compañeros de esclavitud». A continuación aseguraba que sus recursos eran muy escasos para adquirir periódicos, folletos y libros para repartirlos gratis entre los campesinos, por lo que solicitaba a los compañeros que le mandaran, aunque fuesen atrasados, todos los periódicos, hojas o folletos de propaganda sindicalista y libertaria que pudieran, con el fin de facilitarle la campaña anarquista que iba a emprender.
    Hay que recordar que su marido Francisco era natural de La Carlota, donde vivió y trabajó 28 años de su vida, por lo que no era casual que Ángeles eligiera ese municipio para su campaña. Su primo Manuel Pérez y Pérez continuaba su escrito abundando en la petición de cualquier lectura anarquista escrita en español,

...pues yo tengo la seguridad de que con las muchas simpatías con que cuenta Angelita en dicha colonia desde hace muchos años y repartiendo la lectura gratis… ha de hacer muy buena labor para en breve tiempo tener a quien darle mítines de propaganda societaria, libertaria y racionalista, para educar a sus hijos, abandonados por completo en la primera enseñanza.
    La dirección de dicha compañera es: Ángeles Montesinos, segundo departamento (17), La Carlota (Córdoba).

Ignoramos el motivo, pero la estancia de Ángeles en La Carlota no llegó ni a los cuatro meses, pues el  5 de octubre de 1910 aparecía en la misma prensa anarquista:

Los compañeros que enviaban periódicos y folletos a la compañera Ángeles Montesinos Pérez, que residía en La Carlota (Córdoba), se abstendrán de enviarlos a dicha localidad por residir ahora en Sevilla, en la Plaza de la Naranja nº 9. 

De la nueva presencia de Ángeles en Sevilla no hay información alguna hasta que su primo Manuel Pérez y Pérez, colaborador asiduo en el periódico Solidaridad Obrera, informaba en su columna «Desde Sevilla» (18), entre otros temas, que

el Sindicato Obrero de Oficios Varios y de ambos sexos, primera entidad que se organizó en esta última etapa societaria, ha estado a punto de disolverse, y hoy en la actualidad podemos decir que tiene vida propia… El pasado 15 de octubre por la noche el Sindicato Obrero de Oficios Varios celebró reunión general extraordinaria para tratar del régimen interior y para la elección de cargos, nombrándose la siguiente Junta: Presidente, Manuel Pérez Fernández,… y Bibliotecaria la compañera Ángeles Montesinos.

    
Nada más comenzar el nuevo año, se publicaba en Tierra y Libertad del 11 enero de 1911 (19) el siguiente comunicado titulado «Nuestra Salutación»:

A todos los centros, sociedades y grupos de tendencias progresistas y a las personas amantes de la ciencia, del progreso y de la justicia  en general, y a los ferreristas (20) en particular:
    Con la denominación de «Agrupación Pro-Enseñanza Racionalista», varios compañeros de ambos sexos, amantes del racionalismo, nos hemos agrupado con el exclusivo objeto de:
    1º- Hacer una fuerte y bien organizada Asociación protectora de la enseñanza racionalista.
    2º- propagar el racionalismo por todos los medios que estén a nuestro alcance.
    3º- Reunir fondos para ayudar a establecer escuelas racionalistas, y
    4º- Luchas con toda la energía que nos caracteriza hasta conseguir instalar en esta capital una Escuela Moderna, al estilo de las de Barcelona, Valencia y otras poblaciones.
(…)
    La Junta organizadora está compuesto de los compañeros siguientes: José Herrera, M. Manzano Real, José Ruiz y Ángeles Montesinos Pérez.
    Por ahora la dirección es C/ Hiniesta, 15 (Centro de Sociedades Obreras), Sevilla.


Poco después, la sede o domicilio social donde convivían el Sindicato Obrero de Oficios Varios de ambos sexos, la Sociedad de Zapateros «La Solidaridad» y la Agrupación Pro-Enseñanza Racionalista , se trasladaron a la calle Velarde n.º 6 (junto a la plaza de toros de la Maestranza) (21).
    Tampoco pudo Ángeles dedicarse mucho tiempo al Sindicato Obrero ni a la Enseñanza Racionalista, porque el 1 de marzo de 1911 aparecía en Tierra y Libertad un comunicado de la Redacción titulado «Solidaridad Urgente»:

Hállase en el lecho del dolor por enfermedad peligrosa en la garganta hace ya algún tiempo la compañera e incansable propagandista de nuestros ideales redentores, Ángeles Montesinos Pérez, y como cada día son precisos gastos mayores, varios compañeros de Sevilla piden la solidaridad a todos los buenos camaradas.
    Un pequeño esfuerzo de los compañeros es poco sacrificio y tal vez sea la salvación de tan digna compañera. Hagamos con ella lo que ésta ha hecho siempre en el terreno de la solidaridad, pues su bolsillo ha estado siempre a disposición de los necesitados.
    ¡Demostrémosle que el que siembra recoge!
    En esta administración del periódico recibiremos donativos con dicho objeto.
    Un compañero nos ha entregado 5 pesetas para dicha compañera, de cuya cantidad damos aviso a nuestro corresponsal para que se la entregue.


A partir de ese momento, tanto en Solidaridad Obrera como en Tierra y Libertad van a ir apareciendo los donativos (óbolos) que fueron llegando para socorrer a Ángeles Montesinos.  Desde el 3 de abril en Solidaridad Obrera (22) y desde el día 8 en Tierra y Libertad, y durante más de dos meses, los anarquistas de muchas ciudades, e incluso de Latinoamérica, participarán con sus céntimos o media peseta en la Suscripción abierta para socorrer a Ángeles: Sabadell y Barcelona, Madrid y Montilla, Olot, Béjar y Pueblo Nuevo del Terrible (Córdoba), Nerja y Baracaldo, San Juan de Aznalfarache, Jerez, Málaga y Rio Tinto, Irún o Baracaldo.  En el ejemplar de Tierra y Libertad del 10 mayo se resumía que hasta ese momento la administración del periódico había recibido 54,90 pesetas, de las que ya le habían entregado 50,50 y restaban en su poder 4,40 ptas. Pero a continuación anunciaba:

Para satisfacción de los compañeros que se interesen por la salud de Montesinos, debemos decirle que, según carta que nos mandó, cree restablecerse del todo después de la operación que ha de hacerse.

Efectivamente, dos semanas más tarde, en la misma prensa donde aún se seguían recibiendo donativos desde Castellar del Vallés (Barcelona), se publicaba una carta de Ángeles dirigida «A los compañeros» y fechada en Sevilla:

Después de largo tiempo de haber luchado con la muerte, a causa de una muy penosa enfermedad, he podido escapar con victoria, hasta el extremo de verme casi buena de salud, por lo que me dirijo a los compañeros en general, y a los que han cooperado con su óbolo para aliviarme, en particular, a que se abstengan de sacrificarse por mí (si sacrificio se le puede llamar el robarnos lo que necesitamos para aliviar a otro), pues no solo mi mejoría es un hecho en salud, sino también en lo económico.
    Aunque en nosotros, los anarquistas, no encajan las manifestaciones de agradecimiento, yo no puedo por menos que demostrar mi gratitud a todos los compañeros altruistas que en este caso han sido grandes factores para corregir el mal que me abrumaba.
    Me despido fraternalmente, vuestra y de la Anarquía,

    Ángeles Montesinos Pérez.   


A pesar de esta carta, aún se siguieron recibiendo óbolos desde Écija, El Regato (Vizcaya) o Conquista (Córdoba). Y la ultima noticia sobre la campaña apareció en el ejemplar del 28 de junio,  donde se anunciaba que el conocido escritor y maestro racionalista José Sánchez Rosa (23), afincado en Sevilla e impulsor de la Agrupación Pro-Enseñanza Racionalista, le había dado personalmente a Ángeles, a la que consideraba su amiga, un donativo de 4 pesetas procedente del grupo de Bilbao «Vida» y 1 peseta de la compañera Emilia Serrano.
    La siguiente noticia sobre Ángeles Montesinos procede de su primo Manuel Pérez y Pérez, que escribía (24) desde la cárcel de Sevilla a mediados de julio y donde vuelve a proporcionarnos algunos datos personales y familiares interesantes. Su columna se titulaba «Barbaridad policíaca» y comenzaba con una frase tajante: «Soy víctima de una trama policíaca». Allí desvelaba que trabajaba de portero en un hotel de Sevilla donde fue detenido por la policía política del régimen y conducido a la Capitanía general para ser entregado a la jurisdicción militar y posteriormente llevado a la Cárcel provincial donde permaneció incomunicado tres días. Estaba acusado de ser el autor de unas proclamas antimilitaristas contrarias a la guerra del Rif (Marruecos) -guerra que había comenzado el 9 de junio con el desembarco de tropas de infantería de marina en Larache-, y al llegar al «departamento de presos políticos» se enteró que, además de otros compañeros del Sindicato, habían detenido a su tía Valle Pérez y a su tío Juan Montesinos -los padres de Ángeles (que vivían por tanto en Sevilla)-, a su otra tía Pastora Pérez y su compañero Antonio Ramos, a su primo Emilio Ramos Pérez (hijo de los anteriores), al compañero Manzano Real y al librepensador Antonio Vázquez simplemente «por ser su amigo personal». Todos ellos fueron puestos en libertad tras tomarles declaración el juez militar y confirmar que no estaban involucrados en la propaganda antimilitarista.  A continuación, añadía:

A mi prima Ángeles Montesinos no pudieron detenerla porque fue «lista» y se «volatilizó». Todavía la están buscando.

Sobre esta circunstancia Ángeles recordará años más tarde que en sus treinta años de militancia nunca estuvo detenida, y lo explicaba así (25):

Ocurría que de tanto en tanto venía un compañero a anunciarme «que iba a haber jaleo». Esto podía significar una huelga, algún movimiento revolucionario o algo por el estilo. Entonces yo cogía la maletilla de asuntos personales y con mi marido ponía tierra de por medio hasta que el peligro había pasado. Muchas veces me he dicho por qué los compañeros obraban así conmigo, si es que acaso me reservaban para algo importante.

Manuel Pérez terminaba su escrito informando que llevaba 20 días preso y no sabía aún si estaba procesado ni las acusaciones concretas ni cuándo le pondrían en libertad. Se despedía de los compañeros diciendo que «rebelde era, lo soy y lo seré más cuando me echen a la calle», pues se desquitaría de esta injusticia «siendo más revolucionario y constante en la propaganda anarquista» y terminaba gritando «un ¡viva la Anarquía! con toda la fuerza de mis pulmones».
    Ángeles estuvo escondida en esos días y quizá marchara a Écija o a La Carlota, no se sabe. El caso es que su primo Manuel continuará en la cárcel varios meses, pues fue juzgado en un Consejo de Guerra en octubre y condenado a 4 años y dos meses de prisión mayor y a seis meses y un día de arresto mayor. Tras la apelación de su defensor, su causa fue elevada al Tribunal Supremo de Guerra y Marina en Madrid y a mediados del mes de marzo fue absuelto, aunque aún seguía en la «Cárcel correccional de Sevilla» en abril de 1912 esperando ser puesto en libertad (26).
    Manuel Pérez salió efectivamente en libertad ese mes de abril, en medio de un clima muy represivo en la capital hispalense, y quizá fuera ese el motivo de su marcha a La Carlota donde se encontraba su prima con su esposo. Allí publicó Ángeles un manifiesto titulado «Por la propaganda» que apareció en Tierra y Libertad del 29 mayo de 1912, y que dirigía a los «compañeros y grupos de uno y otro sexo anarquistas, racionalistas y sindicalistas de España en particular y de todo el mundo en general»:
    
¡Salud! Compañeros: Desde este terruño, rincón de Andalucía, me dirijo a vosotros manifestándoos que, permitiéndome otra vez mi buen estado de salud luchar activamente en pro de nuestro caro ideal, vuelvo de nuevo a la brecha con más actividad si cabe, para conseguir sumar a nuestro campo prosélitos entre estos muchos centenares de campesinos hermanos nuestros, que por su vedada instrucción vegetan en la mayor ignorancia, siendo más inicuamente explotados y atropellados en sus derechos por no saberse defender ante los explotadores y tiranos.
    Sabido es que las clases privilegiadas, para más fácilmente robarnos el pan del estómago, se cuidan mucho de robarnos antes el pan de la inteligencia.
    Para la empresa que me propongo continuar espero de vosotros, los amantes de la propaganda, que me mandéis periódicos, folletos y otros impresos escritos en castellano -sin mirar que sean deteriorados o de fecha atrasada- para repartirlos gratuitamente entre los campesinos de estas comarcas, donde la buena semilla de nuestra propaganda empieza a germinar.
    De acuerdo con los elementos libres y amantes de la instrucción pedagógica científica y racional, se están haciendo en este terreno trabajos para la instalación de una escuela mixta para la instrucción de la infancia y adultos de los departamentos de estas colonias agrícolas.
    Fraternalmente vuestra y de la Anarquía,

Ángeles Montesinos Pérez

La Carlota
    
El maestro racionalista y escritor José Sánchez Rosa, que estaba de gira propagandista por las provincias de Sevilla y Córdoba, aceptó la invitación de sus dos viejos amigos, los ecijanos Manuel Pérez y Pérez y su prima Ángeles Montesinos Pérez, para intervenir en La Carlota en un acto de propaganda racionalista a favor de la Agrupación Protectora de la Enseñanza Racionalista que Manuel y Ángeles habían fundado en esta localidad y de su pretensión de abrir en su segundo departamento (Los Algarbes) una escuela para la instrucción de la infancia y adultos de estas colonias agrícolas. Ese día 24 de junio, junto a Sánchez Rosa, iban a intervenir Manzano Real -que le acompañaba en la «excursión propagandista» por otros pueblos como Espejo y Castro del Río-, dos compañeros del cuarto departamento (El Arrecife) de La Carlota, y los anfitriones. Manuel Pérez en su escrito publicado en Tierra y Libertad del 10 de julio explicaba lo siguiente:

Cuando daba principio el acto se nos presentaron dos parejas de la guardia civil de caballería mandados por un cabo y nos prohibieron la celebración del mitin.
    Ignoramos hasta la fecha de quién o quiénes ha partido tan monstruosa arbitrariedad.
    No hemos hecho ninguna manifestación de protesta. Creemos que la mejor protesta es  celebrar el mitin con los mismos oradores y también en La Carlota. Así demostraremos a las autoridades que no están nuestras convicciones tan poco arraigadas para que se marchiten al primer atropello que ellas cometan.
    Los mismos compañeros citados celebraron el siguiente día 25 un mitin sindicalista en Écija, que resultó muy brillante.


El 1º de mayo de 1912 aparecía en Elche el primer ejemplar del «Periódico anarquista y de propaganda sindicalista» titulado Liberación. En el n.º 3 del 7 de julio, la Correspondencia de la Redacción escribía para «A.M.» de La Carlota: «Esperamos escribas en todos los números… En el próximo publicaremos el artículo que mandaste».
    Y así fue. En el siguiente ejemplar del 21 de julio aparecía un artículo titulado «A las mujeres», fechado en La Carlota el 6 de junio, y firmado por «Ángeles Martínez», lo cual era un seudónimo sin lugar a dudas, pues una versión más reducida de este artículo lo había publicado nuestra protagonista en Al paso (Sevilla) en 1909.  Comenzaba exactamente igual:

Si nosotras en la mayoría estuviésemos completamente emancipadas de las preocupaciones religiosas y atavismos de conveniencias sociales, tan absurdos como perjudiciales, compenetrándonos en las ideas racionales y libertarias, la emancipación social sería un hecho. (...)

Si en 1909 dijo que no podía seguir escribiendo por la grave enfermedad que padecía, ahora sí se extendía en la idea del artículo y continuaba:

(…) Las mujeres, y en particular las que no están emancipadas de tantos prejuicios sociales, son más directamente esclavas que los hombres proletarios. Y es más directamente esclava porque, además de la que padece por vivir en esta sociedad burguesa, sufre también la esclavitud por parte de la bestia con pantalones que con el nombre de esposo cree ser dueño de su esposa, a la que solo ve como una esclava… y ¡oh! si este monstruo sospecha la menor falta en su víctima… lo mismo que la explota (como el burgués al obrero), la apalea cuando le parece y la asesina si le viene en gana.
    Ha llegado el tiempo de que las mujeres obremos por cuenta propia luchando por nuestra libertad y la de nuestros hijos y así luchamos por el bienestar de toda la humanidad.
    (...)
    ¡Mujeres: no esperéis vuestro derechos y libertad por parte de nadie, que nadie os los ha de dar! Esperadlos de vuestros esfuerzos, pues aquí yo parodio a la Internacional: «La emancipación de las mujeres ha de ser conseguida por las mujeres mismas». Tened en cuenta que no tendremos más libertad y bienestar que el que nosotras nos tomemos.
    Impulsad a vuestros padres, a vuestros hermanos y a vuestros hijos a las asociaciones sindicalistas y revolucionarias… asociaros vosotras con ellos… y a vuestros hijos llevadlos a las escuelas racionalistas para que perciban una verdadera y sana instrucción…
    Siempre en la brecha y por la Anarquía,

Ángeles Martínez

La Carlota 6 junio 1912
    
Este es el único artículo de Ángeles que he podido recuperar, pero no cabe duda de que, al margen de sus escritos en ¡Al Paso! (Sevilla (1909-1910), debió colaborar en otros medios sindicalistas y anarquistas de provincias. Al menos, el historiador cordobés Juan Díaz del Moral (27), que debió conocerla, la calificaba como «propagandista y colaboradora de la prensa sindicalista» (28).
    En el n.º 6 del 1 de septiembre de 1912, la Redacción de Liberación le decía a «M.P.P.», es decir, a Manuel Pérez, su primo: «Recibimos tu carta. Esperamos hagas lo que indicas. Deseamos que la compañera Ángeles salga bien del paso».  ¿A qué se referían?  ¿Otro problema de salud?
    La explicación obedecía a esta otra información aparecida en Tierra y Libertad el 9 de octubre:

«Desde La Carlota»

Nos satisface grandemente que la compañera Ángeles Montesinos Pérez, después de mucho tiempo de penosas enfermedades haya quedado bien de salud. Nos lo prueba el haber dado a luz un robusto niño, al que ella y su compañero Francisco Jiménez Carmona por encima de la negativa del Juez Municipal de San Vicente, en Sevilla, le han puesto el bonito nombre de Germinal.
    Después de felicitar a estos compañeros, les deseamos salud y larga vida para que de vez en cuando nos traigan proles como Germinal y que rabien los enemigos de nuestras ideas y de todo progreso humano.

Varios Campesinos.


Es decir, que el 17 de agosto de 1912 (29) nació en Sevilla, donde vivía su abuela Valle, un niño -o niña, pues también era nombre de niña- llamado Germinal Jiménez Montesinos. A eso se refería el periódico Liberación con lo de «salir bien del paso», cuando seguramente Manuel les contaba que Ángeles, a punto de dar a luz, se había ausentado de La Carlota para tener a su primer hijo junto a su madre, que vivía en Sevilla. Esta maternidad también puede explicar que Ángeles no volviera a mandar nuevos artículos personales a la publicación anarquista de Elche.
    No bien hubo pasado la cuarentena, Ángeles, ya de nuevo en La Carlota, volvía a las labores militantes, y en el n.º 10 del quincenario de Elche, de 30 de octubre, aparecía un comunicado titulado «A modo de Programa», que firmaban Ángeles Montesinos, como Presidenta de la Agrupación Protectora de la Enseñanza Racionalista de La Carlota, y Manuel Pérez y Pérez como Secretario.

Compañeros de «Liberación»
Salud y Anarquía

Al organizarse en el 2º departamento de La Carlota una «Agrupación Protectora de la Enseñanza Racionalista», no le guía otro objeto que ver de la mejor forma que ha de reunir fondos por todos los medios a su alcance para comprar un pedazo de tierra, el suficiente para en él poder poder construir un espacioso y cómodo local para Casa-Escuela y Centro Social de esta Agrupación con las proporciones suficientes para la educación e instrucción de todos los campesinos y sus hijos. Lo primero que interesa para empezar esta gran empresa es la organización de la Agrupación y esta podemos decir que, aunque con poco personal, está organizada. Lo segundo es que la Agrupación reúna fondos para poder empezar a efectuar su objeto, y para esto ha iniciado y puesto en práctica una rifa de 5 fanegas de trigo entre los colonos que tienen necesidad de esta obra. Con el producto íntegro de esta rifa comprar la tierra y con el dinero sobrante y el producto de otras rifas que se han de hacer en lo sucesivo, hacer el mencionado edificio.  Todo esto, con la constancia y actividad de los agrupados y el apoyo moral y material del vecindario, se puede efectuar fácilmente en poco tiempo.
    Después de estos trabajos preliminares, cuando esta Agrupación tenga su Casa-Escuela, se hará poco a poco de mobiliario y utensilios precisos para el servicio indispensable de la Escuela; llegará el día que la Agrupación Protectora de la Enseñanza  Racionalista pueda hacerse cargo directamente de la Escuela Racionalista y de sus profesores… (…)

    Sobre la idea general de esta Agrupación

    Que sea ajena a todo dogma político y religioso.
    Que su misión sea solo y exclusivamente protectora a la enseñanza científica y racional.
    Que para esto y para el engrandecimiento del racionalismo en la colectividad, haga toda la propaganda por estos contornos.
    Que sus miembros sean como ha empezado, de ambos sexos y edades útiles sin distinción de clases, colores, razas ni nacionalidades, pues que tanto en el fondo como en sus formas sea Cosmopolita teniendo a la Humanidad por familia y por Patria al Planeta Tierra.

    Por la Comisión:

La Presidenta                  El Secretario
Ángeles Montesinos       Manuel Pérez y Pérez


La Carlota y octubre de 1912
.
 
El último ejemplar de Liberación digitalizado por el Ayuntamiento de Elche es el del 30 de noviembre de 1912 (dos hojas) sin saber si se siguió publicando la cabecera o es que no se han conservado más números. Sin embargo, el autor Lázaro Lorente (30) afirma que en la página siguiente (n.º 3) se publicó otro articulo «Desde La Carlota. Un nuevo organismo», de Manuel Pérez y Pérez donde se informaría de que al fin se había creado la escuela racionalista sostenida por la Sociedad Protectora de la Enseñanza Racionalista que crearon ambos primos.  Además afirmaba que en 1912 en La Carlota se creó la Sociedad de Obreros Agricultores y Similares llamada «Fraternidad» para mejorar sus condiciones de vida, y cómo uno de los medios, según recogía el Reglamento, era el «Potenciar la enseñanza científica y racional para los obreros y sus hijos». No puede haber duda de que Ángeles y Manuel debían estar en el origen de esta Sociedad obrera de La Carlota.
    Todo parece indicar que, al margen de este proyecto de Casa-Escuela, Ángeles ya comenzó a ejercer de maestra en una escuelita racionalista en La Carlota en ese otoño de 1912. Así lo aseguraba Díaz del Moral cuando escribía que Manuel Pérez y Pérez, trabajador del campo y sindicalista, andaba por La Carlota en 1913 y que, en unión de su prima Angeles Montesinos, había instalado una escuela racionalista en el segundo departamento. También afirmaba que «por influencia suya se constituyó allí (el 22 de enero de 1913) el Centro Instructivo de oficios y profesiones varias» (31).
    Según Díaz del Moral, la escuela fue «muy poco concurrida», pues aunque Ángeles y Manuel «trataron de levantar los ánimos creando una organización y llevando allí, en excursión de propaganda, a Sánchez Rosa, a su hija Paca y a Manzano del Real, en el verano de 1912», todo fue inútil: «el ambiente no era propicio, y la autoridad clausuró la escuela» (32). La siguiente información corroborará la existencia de pocas semanas de la escuela racionalista de Ángeles.
    El 1 de enero de 1913, Ángeles y Manuel escribían desde La Carlota al periódico Tierra y Libertad. Lo hacían como miembros de la Agrupación Protectora de la Enseñanza Racionalista «La Racionalista», del 2º departamento, y manifestaban que habían iniciado una rifa de trigo o su importe en metálico para «con su producto íntegro comprar un pedazo de tierra y en ella construir una Casa-Escuela para la educación e instrucción racional de los obreros y sus hijos».  Cuando la iniciaron creyeron que todas las papeletas se venderían en la comarca y especialmente en los departamentos 1º (La Paz) y 2º (Los Algarbes) de La Carlota, pero debido a una crisis de trabajo muy grande entre los colonos y «por los ataques directos de los reaccionarios que se hacen escuchar de la ignorancia estúpida», no había resultado como imaginaban. Por todo ello, manifestaban que habían recurrido a compañeros de otras localidades para que vendieran las papeletas y que pudieran «llevar a efecto nuestra obra de redención humana». Añadían que ahora más que nunca necesitaban el apoyo material y moral de todos los compañeros, pues encima, a mediados del pasado mes de noviembre, el «caciquismo de este pueblo, pretextando que el local no era lo suficientemente higiénico para Escuela, nos clausuró ésta que tan buenos resultados estaba dando en esta colonia agrícola tan abandonada en instrucción pedagógica». Firmaban Ángeles como Presidenta y Manuel como Secretario. 

Dos meses más tarde, el 13 de marzo, en la misma prensa anarquista se informaba de que en La Carlota se había constituido un Centro Instructivo de Oficios y profesiones varios que «se encaminaba hacia el sindicalismo moderno», y en el Primer Departamento de dicha localidad una Sociedad de Obreros Agricultores de ambos sexos titulada «La Fraternidad», que también se regía por los principios sindicalistas. Aunque no citan nombres propios, no puede haber duda de que sus autores serían Manuel, su prima Ángeles y el resto del grupo anarcosindicalista que habían organizado.
    El 28 de mayo de 1913, Ángeles, en nombre de la Agrupación «La Racionalista» de La Carlota volvía a publicar una nota en Tierra y Libertad.  Avisaba que varios compañeros habían mandado algunas cantidades para la reimpresión del folleto «La Peste Religiosa», pero por no poder reunir el importe que le pedían en la imprenta no lo habían acometido aún. De todas formas, aseguraban que con una parte del producto de una rifa de libros que se jugaba el 2 de junio, en la primera quincena de ese mes se haría una primera tirada del mencionado folleto. Los nuevos pedidos debían enviarse a la Lista de Correos de La Carlota a nombre de Manuel Pérez y Pérez.
    Mientras continuaban con su misión racionalista, Ángeles y Manuel no descuidaban la militancia sindicalista, y ambos acudirán como delegados al Congreso Constituyente de la Federación Nacional de Agricultores de España, que se celebró en Córdoba entre los días 17 y 20 de abril de 1913, siendo elegido Secretario permanente de las sesiones el sevillano Manuel Manzano Real.  Manuel Pérez iba como delegado en representación de 20 jornaleros del 2º departamento de La Carlota, y Ángeles Montesino representaba a otros 10 jornaleros del mismo municipio cordobés. Estos datos reflejan el escaso desarrollo del movimiento obrero de La Carlota y la dificultad de ambos primos por trabajar en esas condiciones de baja conciencia y afiliación. Baste decir que el resto de delegados de pueblos de Sevilla, Cádiz o Córdoba representaban a más de 100, 200 o 300 trabajadores agrícolas (33).
    Ángeles fue la única mujer que acudió como delegada al Congreso, y además presidió la Sexta Sesión del mismo en la tarde del día 19 de abril. En dicha sesión leyó también un poema.
    En la sesión de clausura celebrado en el Gran Cine de la Avda. Gran Capitán de Córdoba, donde intervinieron algunos de los 24 delegados del Congreso, tomó la palabra Manuel Pérez y Pérez, desarrollando extensamente el tema del Sindicalismo, sus fundamentos y beneficios, y su prima Ángeles que «habló en tonos sencillos pero convincentes, dirigiéndose a la mujer y afirmando que sus sufrimientos y penalidades las hace más fuerte que el hombre». Igualmente, en dicha sesión de clausura, Ángeles leyó un poema dedicado a los obreros del campo, original de A. Piné.

Obrero del terruño que dispuesto
te encuentro a sacudir la indiferencia
y el sueño en que pasabas la existencia
de esclavo disfrazado: escucha esto:

Con gran admiración yo te saludo
al ver tu decisión noble y valiente
de cambiar por rebelde inteligente
el estado de paria torpe y rudo.

Ya es tiempo que comprendas, pobre siervo,
el valor que tu clase en sí contiene;
ya es hora que destierres cual conviene,
el marasmo en que yaces tan acerbo.

En esta sesión de clausura también intervino la anarquista cordobesa Rafaela Salazar López (34) que habló del penoso trabajo de la mujer en el campo y condenó el régimen carcelario (35).

    Poco después vamos a conocer otra faceta de Ángeles Montesinos: la de editora. En el periódico anarquista de Barcelona Tierra y Libertad del 16 de julio 1913 se hacía mención de la «Biblioteca Pro-Racionalismo» de La Carlota, que había editado como parte de la financiación de la Agrupación el folleto «La Peste Religiosa» del anarquista alemán Johann Most.  Se comunicaba que se habían enviado 30 ejemplares al Ateneo Sindicalista de Sama de Langreo (Asturias). También desde Montilla (Córdoba) se comunicaba en el ejemplar anarquista que habían vendido papeletas para la rifa que habían organizado en La Carlota a favor de la escuela racionalista.
    Quince días después, en el mismo periódico se comunicaba que

La Biblioteca Pro-Racionalismo, al constituirse, dirige un fraternal saludo a todas las demás que estén identificadas, a la prensa libre, a las Corporaciones, Centros, Sociedades y personalidades amantes de la Ciencia y el Progreso. Poniendo en conocimiento de todo el mundo que empieza su misión de propaganda emancipadora con la reimpresión del hermoso y bien escrito folleto «La Peste Religiosa», por J. Most y traducida por Torrens Ross.
    El producto de este folleto y otros que en lo sucesivo va a reimprimir este grupo lo dedica a la construcción de la Casa-Escuela iniciada por la «Agrupación Protectora de Enseñanza Racionalista» del 2º departamento rural de La Carlota.
    Los pedidos y toda correspondencia se dirigirá a Manuel Pérez y Pérez, Lista de Correos, La Carlota (Córdoba).

    
Finalmente, en el ejemplar de Tierra y Libertad del 3 de septiembre de 1913 se comunicaba:

La Agrupación Protectora de la Enseñanza Racionalista del 2º departamento de La Carlota, comunica a los compañeros de Centros y Sociedades que han cooperado en pro de la Casa-Escuela, que en ese otoño va a empezar los trabajos de edificación, por lo que  ruega a los compañeros y entidades que adeudan cantidades de papeletas, rifas y libros, las envíen a la mayor brevedad posible.

El 5 de noviembre se informaba por la prensa anarquista (36) que la Biblioteca Pro-Racionalismo de La Carlota continuaba con su misión de propaganda imprimiendo un segundo folleto que incluía tres «hermosos y bien escritos trabajos, tan útiles como de actualidad»: «Historia del primer anarquista» de J.F. Moncaleano, «Fundamentos de la idea anarquista» del Grupo anarquista «Los Iguales» (Madrid) y «Los que producen», del anarquista francés Carlos Malato. La nota comunicaba que el producto de la venta del folleto se destinaría a la construcción de la Casa-Escuela iniciada por la Asociación Protectora de Enseñanza Racionalista, del 2º departamento de La Carlota. Los pedidos debía hacerse a Manuel Pérez y firmaba la nota «por el grupo editor», Ángeles Montesinos.
    Según Díaz del Moral (37), Manuel Pérez y Pérez, en compañía de Manzano Real y Rafaela Salazar,  «peroraron» en los Centros Obreros de los municipios cordobeses de Bujalance y de Cañete de las Torres los días 8 y 9 de diciembre de 1913. ¿Su prima Ángeles no les acompañó?  Así lo creo, y más si había que pasar noche fuera de casa.

    Hay que saber que durante su estancia en La Carlota había quedado embarazada y había dado a luz a un segundo hijo que puso por nombre Gerónimo (38). No hay una fecha exacta del alumbramiento pero tuvo que ser antes del verano de 1913, por lo que sus tareas maternales seguramente  impedirían ciertos desplazamientos de propaganda como el mencionado.
    Pasaron los meses y aún el 1 de julio de 1914 se seguía publicando en Tierra y Libertad que el «grupo editor» (Ángeles) de la Agrupación rogaba a los compañeros, grupos y entidades que le adeudaban cantidades por los folletos editados por la misma que lo mandaran lo antes posible a Tierra y Libertad o a Solidaridad Obrera, o que devolvieran los folletos sobrantes, terminando con un enigmático: «Urge lo hagan así para lo que se propone hacer el grupo editor muy en breve en pro de la causa humana».  

Durante estos meses que pasaron en La Carlota, Manuel Pérez fue el paquetero-corresponsal de Tierra y Libertad y de Solidaridad Obrera, recibiendo y distribuyendo también en la localidad cordobesa la prensa jornalera La Voz del Campesino (Barcelona) (39), que era el órgano de la Federación de Obreros Agricultores y similares de España, constituida en el Congreso de Córdoba. 

  Quizás el plan enigmático y misterioso que se habían propuesto fracasó, porque el 12 de agosto aparecía en Tierra y Libertad una noticia desconcertante:

Los compañeros, grupos y entidades que tengan correspondencia con los camaradas Ángeles Montesinos y Manuel Pérez y Pérez de La Carlota, en lo sucesivo se dirigirán a la calle Sánchez Peña, 10-2º, de Córdoba.
    Desde ahora estos compañeros reanudan su labor de propaganda por medio del folleto y otros impresos.
    Disponen de una buena remesa del folleto «La Peste Religiosa», que servirán a los compañeros...

Por tanto, a principios del verano de 1914 los primos Ángeles -de nuevo embarazada- y Manuel abandonarán La Carlota y todos sus proyectos sindicales y racionalistas. En el Padrón municipal de Córdoba de 1914 quien está domiciliado en el dicha casa de la céntrica calle Sánchez Peña (junto a la plaza Corredera) es el matrimonio Jiménez Montesinos, con dos hijos: Gerónimo, de 2 años, natural de La Carlota y su hijo recién nacido Ambrosio Jiménez Montesinos de 4 meses de edad, nacido en Córdoba. Ambos hijos parece que debieron fallecer en los meses siguientes, y que su hija mayor Germinal habría estado al cuidado de algún familiar, porque más tarde seguirá estando empadronada en Écija con sus progenitores, como ahora veremos.

    De Ángeles no hay más noticias de este periodo cordobés, pero de su primo Manuel, Díaz del Moral (40) escribía que en Córdoba consiguió trabajo en un taller de ampliaciones fotográficas, que trabajó en el Centro Obrero de la capital, así como en los municipios de Bujalance, Cañete, Castro, Espejo, Fernán-Núñez y Montemayor. Que unos meses antes de mudarse a Córdoba, en concreto en enero de 1914, Manuel estuvo en la Sociedad «La Aurora», de Montoro, que visitó otra vez «La Luz del Porvenir», de Bujalance, y a los trabajadores de Cañete de las Torres. Díaz del Moral afirma que la táctica propagandista de Manuel Pérez  se parecía algo a la empleada un tiempo por los anarquistas nihilistas (41), es decir, en aquellos pueblos donde no existía organización o ésta se encontraba decaída se presentaba Manuel en los cortijos y caseríos, tomaba parte en el trabajo del campo, si era preciso, y por las noches y en los descansos predicaba a los obreros.
    En Córdoba no estuvieron mucho tiempo las familias de Ángeles y de Manuel Pérez, pues el 10 de marzo de 1915, al año siguiente, se reproducía en Tierra y Libertad una nota similar a la de 1914, pero ahora la dirección que daban para ambos era la calle Merced, n.º 2 de Écija, es decir, su pueblo natal.  Aparte de esas dos notas, y de lo publicado por Díaz del Moral, ni una sola noticia de sus actividades racionalistas o sindicales en la capital cordobesa, o cualquier otro pueblo, apareció en los dos principales periódicos anarquistas de Barcelona.

    En realidad, la dirección facilitada será nuevamente la de Ángeles Montesinos y su familia, que vivirán ese año de 1915 en la casa de la familia de la viuda Francisca Franco Ostos, en la calle Merced n.º 2-1º de Écija. Como algo curioso, su hija no se inscribe ese año en el Padrón como Germinal, sino como Inés, de 3 años de edad, y nacida en Sevilla, como ya sabemos. Será la única vez que ocurra así. En los padrones siguientes sí se nombrará  como Germinal. Quien firmaba el empadronamiento el 1 de septiembre de 1915 era el padre Francisco Jiménez Carmona («Por Orden»), pues era el único varón de la casa y además sabía leer y escribir.

    Al año siguiente Ángeles se mudará a la calle Cava n.º 45, y al siguiente, en 1917, la familia vivirá en la calle Duque de la Victoria (actual calle del Conde) n.º 29 con su otro primo Manuel Montesinos Rodríguez, también soltero.

    En estos mismos años, su primo Manuel Pérez y Pérez también se ha trasladado a su Écija natal, y se domiciliará en el n.º 17 de la calle Victoria hasta 1919, seguía soltero y de  profesión de jornalero, sin que se sepa apenas nada más de él. 

La labor desplegada por los primos Manuel y Ángeles es arrolladora. En e ejemplar del 29 de marzo de 1916 de Tierra y Libertad «M. Pérez y Pérez» escribe una pequeña crónica desde Écija y anuncia que «en este pueblo se empieza a hacer labor emancipadora y libertaria», diciendo que desde el 25 de enero que llegaron de Córdoba se había celebrado «tres mítines, varias veladas y una conferencias dadas por el compañero Romero». Así mismo, el Centro Obrero Instructivo de Oficios Varios de había reorganizado y tenía su sede en la calle Caballero, actual Emilio Castelar («frente a la casa de balcones largos», especificaba, es decir, frente al Palacio de Peñalver, que no quería mencionar siquiera). Animaba a todos los propagandistas que visitaran Écija que se pasaran por el local pues allí eran bien recibidos «todos los hombres que luchen desinteresadamente por la causa emancipadora». Por último, anunciaba que desde Écija estaban también trabajando en la organización de los obreros de la cercala localidad sevillana de La Luisiana.

***

    Coincidiendo con el inicio de la Primera Guerra Mundial, los pueblos de Sevilla y Córdoba a partir de 1915 vivieron un grave retroceso en el movimiento sindicalista y anarquista, lo que puede explicar la casi absoluta falta de información sobre Ángeles y su primo Manuel. El célebre autor Juan Díaz del Moral  describe de forma literaria lo que sucedió esos años (42):

Las sociedades [obreras sindicalistas], por su parte, se desmoronaban por momentos. En 1913 y principios del 14 tenían algunas numerosos cotizantes: Espejo, 625; Castro del Río, 400, lo mismo que Córdoba; Montemayor, 200; Bujalance había llegado a contar más de 500. (...)

    Desde 1915 la decadencia se acentuó en todas las poblaciones. Muchos de los bizarros luchadores trocaron los afanes de emancipación por las preocupaciones de la farándula; algunas sociedades sindicalistas se dedicaban a dar representaciones teatrales; en lugar de las cuestiones obreras se discutían las peripecias de la guerra; las rencillas personales levantaban muros de odio entre los elementos directores; la gente desertaba de los Centros obreros; nadie pensaba en reivindicaciones proletarias; no obstante la afición de las masas a la oratoria, los agitadores se veían precisados a veces a suspender el mitin por falta de público.

    En 1916 y 1917 casi todas las sociedades habían muerto por consunción; Montemayor había perdido su domicilio social, por falta de pago del precio aplazado de la compra. Sólo quedaron en pie Castro, Espejo, Fernán-Núñez y Córdoba. En esta última habían tenido que fundirse el Sindicato de Oficios y profesiones varias y la Sociedad de agricultores y aún así su vida era bien menguada: el número de socios no llegaba a medio centenar y en ocasiones quedaron reducidos a diez o doce. Aun en Castro del Río, cabeza del movimiento, los ánimos andaban muy decaídos.

***

A partir de 1920 ni Ángeles ni Manuel están ya empadronados en Écija.  De Manuel Pérez y Pérez, que hasta ahora y desde hacía varios años, había estado muy unida a Ángeles en su periplo por Écija, Sevilla, La Carlota y Córdoba, sabemos algunos datos más gracias a Díaz del Moral (43). Por ejemplo, este autor escribía que «en la primavera de 1916 asistió Manuel a la controversia de Castro del Río con don Manuel Hilaría Ayuso» (44), y que después de ella, «acompañando a Lux Aveniri (seudónimo) y a José López, extendió su viaje a pueblos del partido de La Rambla (Montilla, Montemayor, etc.), vírgenes aún de propagandas sindicalistas». En aquella excursión recuerda que «recibió el pueblo de San Sebastián de los Ballesteros, de manos de Manuel y de otros propagandistas, la semilla que germinó en el trienio bolchevique (1918-1920)». Precisamente, en aquel tiempo, en diciembre del 18 y enero del 19, Manuel Pérez y Pérez -recuerda Díaz del Moral- recorrió nuevamente, dando mítines y conferencias, La Fuencubierta, Ochavillo del Río, Peñalosa y otros lugares como La Carlota y Fuente Palmera, donde aún conservaba buenas amistades desde su llegada a la provincia cordobesa procedente de Sevilla en 1912.

    Terminaba Díaz del Moral la información sobre Manuel Pérez, diciendo que «en 1921 se retiró a una huerta de Castro del Río, donde, para curarse de una grave parálisis, se había entregado de lleno al régimen vegetariano y al naturismo». Se supone que la vida de activo militante anarcosindicalista había terminado, y que debió morir en dicha localidad en una fecha posterior a 1928, año en que Díaz del Moral terminaba su libro.


ÁNGELES MONTESINOS DE NUEVO EN SEVILLA.
LA PRESUNTA «BOFETADA» DE PEDRO VALLINA A TERESA CLARAMUNT

La vida de Ángeles Montesinos entra en un paréntesis informativo, y solo se sabe que volvió a Sevilla, posiblemente porque su madre y algunas hermanas vivían en la capital hispalense y ella no se encontraba bien de salud. El caso es que allí nos la encontraremos en 1922, donde fue testigo de una conocida y mediática «trifulca».

    El 18 de diciembre de 1922 se organizó en Sevilla una multitudinaria manifestación contra la guerra de Marruecos, que terminó ante el Gobierno Civil. En la Comisión organizadora estaban tanto Pedro Vallina, conocido médico anarquista, como el político republicano Rodrigo Soriano que estaba de viaje propagandista por varias ciudades de Andalucía, pronunciando ambos políticos sendos discursos en la plaza de San Fernando. Durante la manifestación, los miembros de la Comisión avanzaban agarrados del brazo, y Vallina se encontraba junto al político republicano.

    Teresa Claramunt, la conocida y veterana propagandista anarquista, que llevaba en Sevilla una temporada para restablecerse de su delicada salud en casa del fotógrafo anarquista Antonio Ojeda, estuvo presente en la manifestación y se decepcionó lo indecible al ver a ambos personajes abrazados. De hecho, parece que allí mismo le recriminó a Vallina que al ir de esa manera dejaba en un mal lugar a la anarquía.

    Sin embargo, la polémica surgió esa misma noche o al día siguiente (no se sabe con certeza) cuando Teresa Claramunt fue de visita a la casa de Ángeles Montesinos que estaba enferma. Poco después llegó Pedro Vallina, que era el médico habitual que asistía a Ángeles, y ese fue el momento en que Teresa Claramunt censuró al médico:

    - Pedro, ¿por qué te prostituyes así? ¡Hombre, hombre, eso no es decente en un anarquista! ¿Qué dirá ese pueblo cuando te vio del brazo de Soriano? Por favor, Pedro, no ultrajes mi anarquía.

Ante las palabras de Teresa Claramunt, Vallina se lanzó impulsivo sobre Teresa, entonces ya anciana de 60 años, y la maltrató de palabra y, según parece, de obra. Teresa, haciendo gala de su aplomo habitual y con desdén respondió al médico:

    - Pedro: Había jurado matar a quien me pegara. Pero soy vieja, me faltan las fuerzas y no puedo vindicar este ultraje. Por eso te desprecio (45).

Las escenas que siguieron fueron desagradables y violentas, y al día siguiente Teresa Claramunt envió a Pedro Vallina la siguiente carta fechada el día 19, el siguiente a la manifestación, que comenzaba así (46):

    Señor Don Pedro Vallina:

Pedro: sabía que en «algunos» casos eras impulsivo, algo neurótico. Pero no había tenido ocasión de comprobarlo. Ayer me convencí prácticamente. No te detuvo hallarte en casa ajena, ni aun estar ante el lecho de una enferma, dando gritos devastadores y maltratándome con frases de «mujerzuela». Si yo hubiera obrado tan irreflexivamente, al poner con rabia tus manos sobre mis hombros, te hubiera lanzado el salivazo del desprecio; ya que mi enfermedad me impide repeler tu ultraje.

Esta polémica, que no trascendió en su momento, revivió en junio de 1931, cuando ya había fallecido Teresa Claramunt -tres días antes de la proclamación de la República, por cierto- y Pedro Vallina había abandonado el anarquismo y hacía campaña como candidato por el Partido Republicano Revolucionario de Blas Infante, el comandante Ramón Franco, etc.

    Pero sobre todo, la polémica saltó a los medios, y con fuerza, al año siguiente, cuando El Noticiero Sevillano (47) en la sección «ACOTACIONES MARGINALES» publicó el Comunicado de la CNT «La verdad por encima del panegírico» que denunciaba lo que pasó en 1922, hacía diez años, y donde salía a la luz el nombre de Ángeles Montesinos.  Además, el diario sevillano reproducía la carta manuscrita que envió la Claramunt a Vallina el 19 de diciembre de 1922.

    No pasaron muchos días hasta que un reportero de El Noticiero Sevillano, a la caza de noticias sensacionalistas, dio con el paradero de Ángeles Montesinos, y en una entrevista (48) le preguntara por el episodio que había vivido en primera persona. Ángeles reconocía que conocía a Pedro Vallina «desde que entró en el movimiento anarquista», y lo defendía a capa y espada, asegurando que «Vallina es el hombre que, por amor a su ideal, ha dado cuanto podía dar». A la pregunta del reportero: - «¿Y la paliza a Teresa Claramunt? -pues ya se llegaba a hablar de «paliza»-, Ángeles contestó:

- Pura difamación. Yo fui testigo de la escena. Violenta, si se quiere; pero sin golpes, afortunadamente. Pedro, lastimado por ciertas ofensas de Claramunt, la recriminó vivamente. Puso una mano en el hombro de aquella mujer, y mirándola muy fijo, le aseguró que, por su edad y por su sexo, le inspiraba compasión, y que desearía en aquel momento que fuese un hombre para castigar su difamación. Y no hubo más. Yo asistí a toda la escena.

Este episodio es lo único que ha trascendido de la actividad militante de Ángeles Montesinos en esos primeros años de la década de 1920. También comprobamos que su salud seguía dejando mucho que desear, y eso quizás ayudó a alejarla de los ambientes anarquistas.

ÁNGELES MONTESINOS, COMUNISTA

En septiembre de 1927 el panadero anarquista de Sevilla, José (Pepe) Díaz Ramos va a ingresar en el PCE junto a otros muchos miembros de la CNT sevillana, provocando una gran escisión en el mundo anarquista. Será justo ese momento cuando Ángeles Montesinos abandonó su militancia anarco-sindicalista e ingresó en el PCE.

    En la entrevista anteriormente mencionada, afirmaba: Yo he sido anarquista durante 30 años. Hasta que Pepe, Barneto y los otros ingresaron en el Partido Comunista. Yo lo hice con ellos....  Además de Pepe Díaz, secretario general del PCE desde 1932, Ángeles recordaba al extremeño Saturnino Barneto, que fue dirigente de la Unión Local de Sindicatos en el Puerto de Sevilla, pero también abandonaron la CNT en aquel momento los obreros anarquistas sevillanos Manuel Adame Misa (calderero-metalúrgico), Manuel Delicado Muñoz (obrero del corcho-taponero) o Antonio Mije García (panadero), entre otros, que se convertirán en miembros del Comité Central del PCE.

    Según recordaba Ángeles,

la revolución rusa victoriosa, que trastornó al mundo capitalista, hizo también mella en nuestro seno. Desde un principio apoyamos aquel formidable movimiento de despertar de las masas obreras y campesinas rusas. Pero poco después el entusiasmo despertado entre nosotros fue decayendo y transformándose en odio en la mayoría de nosotros. Sólo una ínfima minoría [de anarquistas] comprendió la grandeza y la justeza de aquella revolución. Aquellos se pasaron al campo de la III Internacional. El resto empezó desde aquel entonces a combatir la revolución rusa con los mismos argumentos con que la combatía la burguesía internacional.

Ángeles, en la entrevista de 1932, desgranará las razones que le hicieron abandonar el anarquismo y abrazar el comunismo, desengañada de una sindicalista CNT que había caído en brazos de los anarquistas:

Desde aquel entonces, y más particularmente después del ruidoso fracaso de la CNT, dirigida efectivamente por los elementos anarquistas, mi actividad decayó bastante (49); pues de ninguna manera me era posible explicarme cómo aquel movimiento grandioso que entonces dirigimos pudiese, al advenimiento del dictador Primo de Rivera [1923], lanzar al más profundo de los sueños al Anarquismo y a todo el movimiento obrero español.

    Pero el hecho que influyó en mí de una manera decisiva para pasar al Comunismo, fue la pauta seguida por los líderes de la CNT, con el beneplácito del Anarquismo (50), a partir de la venida de Berenguer (enero de 1930), dejando de lado el concepto de la lucha de clases y reemplazándolo por una ayuda efectiva a la burguesía española para su estabilización. Mas por si esto fuese poco, vino toda una serie de movimientos, a raíz de la proclamación de la República, de la clase obrera española, que tanto aspiraba y aspira a su emancipación, que fueron miserablemente traicionados por los «campeones» del revolucionarismo.

    Es imposible pasarlas todas en revista, porque son tantas que ya hasta la cuenta he perdido. El proletariado y los campesinos españoles, que hoy sufren las consecuencias de semejantes traiciones, son precisamente los llamados a decirlo. Así, la lógica de la táctica suicida y la repulsión que los anarquistas tienen hacia las masas «borreguiles», les han conducido a traicionar los intereses de los que, aparentemente, defienden. Al lado, más bien al margen, nacía y se robustecía el Comunismo. Este reemplaza la acción individual del Anarquismo por la acción revolucionaria de las masas. Opone al sedicente apoliticismo -y digo sedicente porque no le impide seguir y apoyar la política del pequeño burgués Balbontín (51) en Sevilla, y la de la Esquerra (52), en Barcelona- la participación activa en política como una potente arma de lucha en manos de los explotados.

    Al aislamiento de la mujer en el movimiento revolucionario, opone su participación activa y directa en todos los aspectos de la lucha de clases. A la educación racionalista de las masas para la transformación de la sociedad, el Comunismo opone la lucha revolucionaria de aquellas como medio de educación para la toma del Poder y la supresión definitiva de las clases.

Una vez que situamos a Ángeles Montesinos en Sevilla, en las filas comunistas desde 1927, cuando contaba con 52 años de edad, y una salud muy desmejorada, la secuencia de sus actuaciones son inexistentes hasta llegar a la proclamación de la Segunda República.

    Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, que fueron el detonante de la proclamación de la República y la salida del rey Alfonso XIII dos días después, nos arroja una información que tiene que ver, sin lugar a dudas, con Ángeles.

    En dichas elecciones, las primeras celebradas tras el golpe de estado de Primo de Rivera, y las primeras donde pudieron participar los comunistas españoles, el PCE decidió, por su debilidad orgánica, presentar una candidatura «de marca blanca» llamada «Bloque Obrero y Campesino» (BOC), donde junto a reconocidos miembros del partido habría otros obreros y sindicalistas independientes. Pues bien, en El Noticiero Sevillano y en El Liberal (Sevilla) del 7 de abril de 1931, se informaba de la proclamación oficial de candidatos a concejales, y entre los diez candidatos comunistas del BOC, que fueron propuestos por «varios ex concejales republicanos y el socialista señor Hermenegildo Casas», se encontraba Manuel Montesinos Pérez. El Liberal (Sevilla) del sábado 11 de abril especificaba los candidatos a concejales por distritos electorales, y Manuel Montesinos lo era por el Distrito Octavo de Sevilla junto a José Díaz Ramos e Ignacio Cobeña Pan. En total fueron 25 candidatos, repitiendo algunos en más de un Distrito, destacando Manuel Adame y el médico José Díaz Ferreras (53), que se presentaron por tres Distritos. 

    ¿Quién era Manuel Montesinos? Era un panadero natural de Écija que estaba afiliado a  la Asociación Obrera «La Aurora», y que dos meses antes formaba parte, junto a Antonio Mije, de la Comisión de Trabajo elegida junto a la nueva Ejecutiva, y de la que será su presidente a finales de abril (54). Este panadero comunista no puede ser otro sino el hermano pequeño de Ángeles Montesinos. Seguridad absoluta no existe, pero es muy probable que el Manuel Montesinos Pérez que vivía a cargo de su hermana Patrocinio (Écija, 1882) en la calle Algeciras de Écija en 1906, fuera el panadero comunista. Según dicho Padrón de 1906, ahora estaría a punto de cumplir los 30 años, y coincidiría perfectamente con el perfil de jóvenes militantes del PCE. Además, ahora citaremos a Patrocinio Montesinos, que vivía también en Sevilla.

    Ya en dicho período histórico republicano, el domingo 21 de junio de 1931 se anunciaba un acto electoral del PCE ante las elecciones a Cortes constituyentes previstas. Se celebraba en el Salón Teatro Imperial de Sevilla y tomarían parte «los camaradas» José María Osuna por las Juventudes Comunistas (estudiante de medicina natural de Carrión de los Céspedes-Sevilla), Helios Gómez (el «artista de corbata roja», dibujante, también procedente de la CNT de Sevilla), Manuel Adame Misa y el diputado comunista francés Jacques Duclos, que estaba desterrado y viviendo en España. La presidencia del acto la ocupaba «la compañera Ángeles Montesinos». La nota terminaba: «El Partido Comunista invita al proletariado sevillano a este acto de orientación clasista, ante la lucha electoral que se avecina» (55).  En el ejemplar del día siguiente se hacía la crónica del acto, a la que acudieron muchas mujeres y en las tribunas aparecían banderas rojas de las sociedades obreras.

    Este acto electoral fue reseñado también en La Correspondencia Militar (Madrid) del día 23 de junio con el título patriótico de «Un extranjero en un mitin comunista», señalándose la actuación de Ángeles Montesinos entre los oradores.
    Ese mismo día, en El Noticiero Sevillano se publicaban los candidatos oficiales a diputados a Cortes Constituyentes y por la circunscripción de Sevilla capital, entre los miembros de la Candidatura comunista, estaba Ángeles Montesinos, junto a los dirigentes José Bullejos (secretario general del PCE), Manuel Adame y Manuel Roldán Jiménez (obrero ferroviario natural de Doña Mencía-Córdoba).  Por la provincia repetían los dos primeros, y se le unían otros seis candidatos donde se encontraba José Díaz Ramos, el futuro Secretario General. La nota de El Liberal añadía que los candidatos comunistas, a diferencia del resto, «fueron presentados por los concejales radicales-socialistas».
    En el mitin de cierre de campaña en el Teatro del Duque de Sevilla donde intervinieron los candidatos Roldán, Mije y Adame, no estuvo presente Ángeles, quizás de nuevo por enfermedad.
    El 28 de junio de 1931 se celebraron las elecciones generales y en Sevilla capital, por vez primera, había una mujer candidata a diputada a Cortes, Ángeles Montesinos Pérez. Por Sevilla provincia se presentaría la republicana radical-socialista Victoria Kent, de 40 años recién cumplidos. Ángeles contabilizó 991 votos, muy por detrás de los dos principales candidatos comunistas, Bullejos y Adame, con más de 5.000 votos cada uno (56).
    El 17 de marzo de 1932 comenzó en Sevilla el IV Congreso del Partido Comunista de España, celebrado en el Pabellón de los Estados Unidos del Parque de María Luisa, que tendría una gran trascendencia, pues se cambió la línea política, y se eligió una nueva dirección con una gran cantidad de obreros, y muchos de ellos sevillanos, al frente de los  cuales estaba Pepe Díaz, que relevaría a Bullejos al frente del Partido en la primera reunión del Buró Político. El primer día del Congreso ya habían acudido 201 delegados, cuando aún faltaban delegaciones por llegar, presidiendo el mismo José Díaz.
    Ángeles no fue delegada a dicho Congreso, y no puede encontrarse en ninguna de las dos fotografías que copio a continuación. Pero no es descabellado que fuera una de los mil militantes que como espectadores acudieron a las distintas sesiones en el Pabellón de los EE.UU.    Recién terminado el IV Congreso del PCE, comenzó una huelga de obreros dependientes de bebidas, dirigida por la Sociedad obrera que era de tendencia comunista. Pues bien, el día 23 de marzo se publicaba en la prensa (57) un Comunicado de las mujeres sevillanas, madres y hermanas de dichos trabajadores, donde solicitaban el apoyo y la solidaridad con los huelguistas. Firmaban un centenar de mujeres, y entre ellas estaba Ángeles Montesinos, pero también sus hermanas Rosario Montesinos y Valle Montesinos y de nuevo Patrocinio Montesinos, confirmando que fuese su hermana, y por tanto también Manuel.

    De las semanas posteriores al Congreso comunista existen unos recuerdos que proceden del joven redactor de Mundo Obrero -que llegará a ser director del mismo en 1937- Manuel Navarro Ballesteros (58), que fue a Sevilla a cubrir el Congreso, además de ser uno de los delegados de las Juventudes Comunistas. Después del Congreso Navarro permaneció en Sevilla para informar de la experiencia sevillana en relación con los sindicatos y con el movimiento obrero y campesino, y cuando llegó el 1º de mayo cubrió la manifestación como periodista (59).  Al igual que en Madrid y otras grandes capitales, el desfile obrero fue prohibido por el gobernador, pero de todos modos columnas de trabajadores desfilaron por las estrechas calles del barrio de la Macarena y bocacalles de la calle San Luis, donde los camiones de la guardia de asalto no podían entrar. Encabezaba este desfile no autorizado, entre otros, Pepe Díaz y a su lado iba Navarro Ballesteros. Por este motivo, al anochecer los estaba buscando la policía y debieron esconderse durante una temporada.

    Navarro fue conducido por sus camaradas a un lugar seguro en las cercanías del barrio de Amate, en el extrarradio del este de Sevilla. Así lo recuerda Manuel Izquierdo:

Era una casita habitada por una mujer, ya cargada de espaldas, de movimientos lentos y difíciles y que sobrepasaba los sesenta años. Trabajaba en su mismo hogar como pantalonera. Cada día recogían su labor terminada y le entregaban otra nueva. Cuatro pesetas por pieza cobraba con las cuales mantenía a su muy anciana madre. Vivían ambas con un viejo pariente que las ayudaba en los trabajos materiales, en compras y recados. Ángeles se llamaba aquella mujer con quien el periodista confinado solo cambiaba palabras sobre generalidades en los paréntesis de lecturas hechas en la sala-comedor o en el patinillo de la casa.

Izquierdo descubre a continuación que esa Ángeles, que vive con su madre Valle Pérez, es nuestra Ángeles Montesinos, que aún no tenía 55 años de edad, aunque a Navarro, quizá por su aspecto enfermizo, le pareciera que «sobrepasaba los 60». En esta época ya habría fallecido su esposo Francisco, y de su hija Germinal no sabemos nada tampoco.

    Al pasar los días de confinamiento, entre el periodista y Ángeles se fue tejiendo progresivamente un «hilo cálido y fraternal», demostrando que sabía quién era su huésped y por qué estaba allí en su casa. «Por primera vez trocó su aspecto de mujer batida por la vida, aunque de resignación tranquila, por un gesto resuelto y orgulloso de sí misma». 

    Entonces es cuando se sinceró y le contó que había sido anarquista durante 30 años hasta que ingresaron en el PCE Pepe Díaz y sus camaradas y ella los acompañó. Que en vida de su marido había desarrollado su labor militante en un pueblecito de la provincia de Córdoba -se refiere a La Carlota-, y que por aquella época conoció y se encontró en varias ocasiones con el doctor Pedro Vallina, siendo ambos «muy considerados en nuestros medios».

    A continuación le reveló que no había sido detenida en sus treinta años de militancia, y los motivos por lo que sospechaba que su compañeros la resguardaban de la policía política: «quizá me reservaban para algo importante».

    Ángeles hablaba con emoción contenida de sus antiguos compañeros de ideal. Solamente apuntaba el gesto mordaz al remontarse a los tiempos en que los «sindicalatas» -tal fue su expresión- empezaron a mezclar su tendencia con la pureza del anarquismo. Ella había seguido la Revolución de Octubre con gran interés en sus ya diez años de existencia. Después de haberse hecho comunista se entrevistó una vez más con el doctor Vallina. Ángeles le invitó al viejo camarada de lucha  a dar el paso efectuado por ella. Vallina le respondió que no desaprobaba su conducta ni de quienes la habían acompañado en la opción. Pero él se sentía demasiado ligado en su edad y en su vida a las antiguas ideas.

Navarro Ballesteros abandonó la casa de Ángeles al cabo de los días, y pudo seguir su viaje hasta Andújar y Linares siguiendo con su labor periodística para Mundo Obrero, hasta que fue detenido y trasladado a Madrid.

    La siguiente información sobre Ángeles, ya lo hemos dicho, fue en julio de 1932 a raíz de la polémica entre Vallina y Teresa Claramunt, que solo ella presenció, y por tanto el periódico El Noticiero Sevillano se apresuró a localizar y entrevistarla. El reportero, que había titulado el largo artículo en primera plana «Una interviú con Ángeles Montesinos», escribía (60):

Vive esta mujer muy modestamente, en una casa de vecindad, en la que ocupa un cuarto. Tiene que trabajar, para subsistir, en su oficio de chaquetera, no obstante encontrarse bastante enferma y delicada. Esto prueba que el cacareado oro de Moscú no es tan abundante como se piensa.
    Conserva Ángeles, a pesar de todo, su nervio y dinamismo, juntamente con el tesoro de su simpatía personal. Tiene el pelo gris, pero no parece avejentada. Habla reposada y clara, sin titubeos, segura de lo que dice.
    Cuando la abordamos está leyendo la historia de Lenin, escrita por la compañera del ídolo (61). Observamos que en su habitación tiene una pequeña biblioteca de literatura bolchevique.

A continuación, comentaba lo que ya se ha dicho sobre su militancia anarquista y su paso al Comunismo, sobre Pedro Vallina, al que conocía desde hacía muchos años, y del que decía:

Su conducta, aunque equivocada como la de otros muchos muchos elementos sanos del Anarquismo, que tendrían que pasar a nuestro lado si quieren seguir luchando con eficacia por la causa de los oprimidos, es irreprochable desde todos los puntos de vista. Asqueado por las repetidas traiciones de los jefes de la CNT, con el visto bueno del anarquismo, es lo que, sin ningún género de dudas, ha hecho que este hombre levante el velo, descubriendo el cáncer que corroe el movimiento revolucionario.

A continuación el reportero le preguntaba si era cierta una de las críticas que desde la CNT se le hacía a Vallina, que vivía en Cantillana (Sevilla) en casa de un cura, y Ángeles le explicaba que al volver del destierro en Casablanca, Pedro Vallina aceptó quedarse a vivir, mientras rehacía su hogar, en casa de un primo suyo, que era cura.

Vivían juntos, es cierto, el anarquista y el sacerdote. Pero dentro de aquella casa, eran dos parientes. Por lo demás, es incierto de que se haya casado con la Iglesia. Tampoco es verdad que haya bautizado a sus hijos. Todo eso son ganas de enredar...

En la larga entrevista, que continuaba en la segunda plana del periódico, Ángeles repetía que en el Partido Comunista cabían, no solo Vallina, como se rumoreaba, «sino todos aquellos elementos sanos de la CNT y de la FAI, en cuya historia no haya traiciones al proletariado y que estén dispuestos a continuar en la trinchera revolucionaria». Y a la pregunta insistente del periodista: «¿Cree usted, pues, que los anarquistas no son revolucionarios?», Ángeles le contestaba tajante que

eso no lo he podido ni lo puedo pensar. Son muchos los elementos que aún hoy siguen en el seno de la CNT y de los grupos anarquistas sin que por ello hayan dejado de ser revolucionarios, aunque sí inconsecuentes con este movimiento. Para ellos, la historia de la lucha de clases ha pasado desapercibida y no les ha enseñado lo más mínimo… no obstante, tengo confianza en ellos.

A continuación, preguntada por el problema del paro, afirmaba que era el mayor problema que tenía planteada la sociedad y que su solución solo vendría de la mano de la lucha revolucionaria de los obreros ocupados y los desocupados, estando en total desacuerdo con los anarquistas «que pretenden que sean los obreros que aún trabajan los que compartan sus salarios de hambre con el inmenso ejército de parados».

    A continuación, era interpelada sobre si creía en la inminencia de una guerra mundial, y Ángeles Montesinos se explayó en su respuesta:

La Guerra es inminente por dos causas: las consecuencias de la crisis económica del mundo capitalista ha agudizado hasta tal punto las contradicciones entre las naciones y grupos imperialistas, que una nueva guerra se hace inevitable para un nuevo reparto del mundo. Por otra parte, y esta ocupa el primer plano, las contradicciones entre el mundo capitalista en decadencia y la Unión Soviética, que edifica a pasos agigantados el socialismo… hace que el imperialismo mundial intente por todos los medios formar un frente antisoviético con vistas a la destrucción del primer estado proletario. De ahí la inevitabilidad de la guerra.


Finalmente, para concluir la entrevista, el reportero le preguntaba sobre la actual represión del Gobierno, y Ángeles se mostraba contundente:

Creo que el Gobierno Azaña-Largo Caballero tiene particular interés en aplastar el movimiento revolucionario de Sevilla y Andalucía, para atajar e impedir el desarrollo de la revolución en España… por ello estimo como primordial deber de toda la clase obrera luchar denodadamente contra esa represión y apoyar al organismo específico de la lucha contra el terror blanco, que es el Socorro Rojo Internacional.

La tarde del domingo 19 de julio de 1932, en medio de un clima de graves conflictos obreros, se celebró un mitin en el Teatro del Duque de Sevilla convocado por el Comité Ejecutivo de la Unión Local de Sindicatos, que había citado al ramo de la Construcción y a los obreros sevillanos en general. El acto lo presidió el secretario general de la Unión local de Sindicatos, que estaba afecta al comunista Comité Nacional de Reconstrucción de la CNT. Según la prensa, en el escenario «ocupó uno de los puestos preferentes la compañera Ángeles Montesinos», y hablaron Mije, Pepe Díaz y Carlos Núñez, entre los principales oradores. Se acordó una huelga general de 48 horas como protesta por la muerte a tiros por parte de la fuerza pública del obrero en huelga González Prieto durante las protestas de la calle Feria del día anterior.

    El 10 de agosto se produjo en Sevilla el intento de golpe de estado del general Sanjurjo, que se frustró, entre otros motivos, por la rápida intervención de anarquistas y comunistas que convocaron una huelga general en la provincia sevillana. A raíz de estas huelgas, se produjeron detenciones y se cerraron periódicos y locales anarquistas y comunistas. Uno de los detenidos fue el secretario general del PCE José Díaz Ramos que ingresó en la prisión de Sevilla. Allí se encontraba desde el mes de mayo -a raíz de la fracasada huelga general- el secretario de la CNT de Andalucía, Miguel Mendiola Osuna. Ambos dirigentes, en nombre de los quince presos sociales y políticos que había en ese momento en la cárcel sevillana, publicaron una carta dirigida «A la opinión pública de Sevilla y su provincia» ante la campaña pro-amnistía que se estaba desarrollando entre la clase trabajadora sevillana. Animaban a todos a continuar luchando por la Amnistía, y pedían que ese fuera «el grito liberador de toda la prensa local, de todo el pueblo de Sevilla y de todo el proletariado, hasta arrancar de las cárceles y presidios a todos los soldados, obreros y campesinos».

    A José Díaz le impusieron una enorme fianza (3.000 pesetas) para que pudiera quedar en libertad, y en el mitin del día 18 de septiembre celebrado en el Salón Imperial de Sevilla organizado por el Comité Regional del Socorro Rojo Internacional, «al que acudieron 10.000 obreros», se nombró una comisión presidida por Saturnino Barneto y donde estaba María Salazar representando a las mujeres del Socorro Rojo, con el fin de organizar la recogida de donativos para pagar la fianza de José Díaz. A partir de ese momento saldrán en la prensa sevillana (62) y en la de Madrid (63), listas de donantes provenientes de todo el estado español.  La primera lista de Suscripción promovida por la Comisión Pro-Libertad de José Díaz se publicó el jueves 22 de septiembre de 1932, donde ya se recaudaron más de 300 pesetas.  

    La siguiente noticia de Ángeles ocurrió el domingo 25 de septiembre de 1932, cuando el Partido Comunista de Sevilla celebró un mitin multitudinario (asistieron 12.000 obreros, decía el comunicado con las Conclusiones del mitin) en el Monumental Cinema (Barrio de San Bernardo) para protestar contra el pistolerismo creciente y a favor del Frente Único obrero. El salón lo llenaron con sus banderas los sindicatos de Dependientes de Bebidas, de Confiteros, de obreros de Hoteles, Metalúrgicos, Cocheros y Obreros del Puerto. A la salida del mitin se formó una manifestación que llevó hasta la Plaza de Andalucía, sede del Gobierno Civil, las conclusiones del acto. Presidió la camarada Ángeles Montesinos, y hablaron Barneto, Delicado, Carlos Núñez y María Salazar, entre otros (64).  La siguiente fotografía corresponde a la salida del mitin por la calle Fermín Galán, en el barrio de San Bernardo.

***

Mientras tanto se seguía trabajando por la libertad de José Díaz. La séptima lista de suscripción se publicó el 30 de septiembre y ya sobrepasaban las 2.000 pesetas de donativos. En la misma aparecían muchas mujeres y una de ellas era «P. Montesinos». ¿Patrocinio Montesinos, su hermana? Además firmaban las hermanas de los dirigentes comunistas «Carmen Adame» y «Pilili Mije».

    En los ejemplares del 12 de octubre la comisión anunciaba que ya se habían conseguido las 3.000 pesetas de la fianza, pero que había que seguir recaudando dinero para pagar las 2.000 que un fiador solidario había entregado como aval, y que, en calidad de préstamo, se devolvería una vez recobrara José Díaz la libertad provisional.

    En el periódico La Tierra del día 14 la Comisión Pro-Libertad de José Díaz comunicaba «A la clase obrera y a todas las organizaciones revolucionarias» que se había cubierto la cantidad que «la burguesía exige por la libertad de José Díaz» y que, por tanto, daba por concluida la tarea encomendada el 18 de septiembre, encareciendo a los tipógrafos y confiteros de Sevilla, sobre todo, que terminaran de entregar las cantidades que habían recaudado. Sin embargo, aún no habían publicado los nombres de todos los donantes y añadían varias docenas de nuevas donaciones con un rótulo final de «Continuará esta lista». Esta relación no continuó, y por las publicadas en la prensa Ángeles Montesinos no apareció con su nombre en ninguna. Es verdad que algunas de las donantes solo decían «una comunista sevillana» o algo similar, pero sin lugar a dudas que participaría con todas las fuerzas que sus quebradiza salud le permitiera en la campaña por liberar a José Díaz de la cárcel de Sevilla.

    La presidencia del mitin del 25 de septiembre es la última noticia de Ángeles Montesinos que hemos recabado en la prensa de la Segunda República. Aunque es cierto que El Noticiero Sevillano, donde a veces se la ha mencionado, dejó de publicarse en febrero de 1933 (o al menos la colección disponible en la Hemeroteca termina el 12 de ese mes), y es probable que noticias sobre el PCE en el «bienio negro» (1934-1935) dejaran de publicarse en otros periódicos menos independientes. La colección de El Liberal de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla también está muy incompleta a partir de finales de 1933, sin ejemplares de 1935 y casi ninguno de 1936.

    Ángeles Montesinos ya no volvió a ser candidata a diputada a Cortes por Sevilla. Según el periódico Ahora (Madrid) del 14 de noviembre de 1933, fue de nuevo su hermano Manuel Montesinos Pérez uno de los candidatos por el PCE en Sevilla Capital en las elecciones generales de 1933, junto a José Díaz, Antonio Mije y el recién «fichado» por el PCE -y hasta hacía muy poco «pequeño burgués»- José Antonio Balbontín, antiguo republicano radical-socialista y social-revolucionario, como ya sabemos. Quizás su hermana Ángeles se encontraba peor de salud o sencillamente no necesitaban de la presencia femenina en la candidatura comunista que quería hacer frente a la derechización republicana que a todas luces se vislumbraba. 


LA REPRESIÓN FRANQUISTA SOBRE
LA FAMILIA MONTESINOS EN SEVILLA

Para continuar, y acabar la historia de nuestra protagonista hay que leer el libro de Juan Ortíz Villalba, «Del golpe militar a la guerra civil. Sevilla 1936» (65), donde, en un capítulo llamado «La familia Montesinos» (66), se dice que «la costurera Ángeles Montesinos, miembro del PCE, había destacado durante la República por su notable capacidad oratoria», y que también pertenecían al Partido Comunista «su hermana María -madre soltera-, y los hijos de ésta Rosita y Manuel Montesinos».

    Según Ortíz, este sobrino Manuel Montesinos  había sido candidato comunista en las municipales de abril de 1931 como su tía Ángeles lo había sido en las generales de junio del mismo año.  Este dato es  una errata manifiesta, pues, como hemos visto, quien fue candidato a concejal en 1931 fue su hermano Manuel Montesinos Pérez. Tampoco conozco a ninguna hermana llamada María. En el texto Ortíz no ha especificado el segundo apellido de estos Montesinos, pero en el índice onomástico de la página 472 va a revelar que todos ellos, Ángeles, Mercedes, María, Rosita y Manuel se apellidaban «Montesinos Chía», lo cual demuestra que desconoce que Ángeles y Mercedes eran «Montesinos Pérez». Quizás la confusión haya estado en que, antes que él, otros autores afirmaron que Ángeles se apellidaba  «Montesinos Chía» (67), y los demás lo han dado por bueno, alimentando así la confusión.

    Sigue contando Ortíz que, al producirse el levantamiento militar contra la República el 18 de julio de 1936 y finalizar el día 22 por la tarde con la victoria de las tropas del general Queipo de Llano al ser tomado el último reducto del Barrio de San Bernardo, otra hermana, Mercedes (que también la cita como Montesinos Chía, cuando ya la conocemos como Montesinos Pérez, pues vivió con Ángeles dos años en Écija cuando era niña), escondió en su casa a su hermana Ángeles y al sobrino Manuel, librándolos de una muerte segura. Lamentablemente, continúa diciendo, Mercedes no pudo hacer nada por su «hermana» María ni por Rosita: «madre e hija, fueron detenidas y posteriormente fusiladas».
    Manuel Montesinos Chía permaneció escondido en una casita del barrio de Ciudad Jardín hasta que su tía Mercedes hizo que se trasladase a otra, que juzgaba más segura, en la calle Arrayán, entre las calles Feria y San Luis (Macarena), en el «barrio rojo» de Sevilla. Una noche, la matrona del barrio Emilia Barral, republicana de corazón y quien a tantos represaliados ayudó, condujo a Manuel y a otro perseguido al nuevo escondite. En la casita de la calle Arrayán, aparentemente deshabitada, se refugiaron, además de Manuel Montesinos, el concejal comunista Eladio García Castillo y otros militantes del PCE. Diariamente Mercedes les llevaba la comida, disimulada entre la que echaba a las gallinas que mantenía en el patio de la finca. A mediados de octubre, alguien dio el chivatazo y la prensa falangista anunció la redada, destacando la detención del concejal comunista Eladio García Castillo, «y el célebre cabecilla del mismo partido Manuel Montesinos. Por tratarse de sujetos peligrosísimos, a quienes buscaban todas las fuerzas de investigación criminal y social de Sevilla, el servicio requiere un elogio...». Todos los detenidos fueron fusilados.

    Para aclarar y confirmar lo contado por Ortíz (2006), hay que leer otra obra. Según «Fosa Monumento» (68), Manuel Montesinos Chía fue fusilado en aplicación del Bando de Guerra en las tapias del cementerio de Sevilla en octubre de 1936, junto a Eladio García. En el mismo documento aparecen María y Rosa, y también con los apellidos Montesinos Chía, que murieron en Sevilla «por heridas de arma de fuego o metralla» y en aplicación del Bando de Guerra, desconociéndose la fecha y el lugar de la ejecución.

    Según esta última información, María Montesinos Chía no podía ser la «madre soltera» que era hermana de Ángeles Montesinos Pérez. Desconozco las fuentes de esta confusa filiación, y por el momento la pongo en duda. María (o María Dolores) Montesinos Chía es la que sería prima de Ángeles, hija de un tío llamado también Manuel Montesinos y de Dolores Chía Carvajal, natural de Puebla de Cazalla (Sevilla), lugar donde nacieron todos los hijos del matrimonio (69). Que María (Dolores) fuera madre soltera y que sus hijos Manuel y Rosa tuvieran sus mismos apellidos, es una posibilidad muy real y plausible. Además, a los hijos de los primos se les podía llamar también sobrinos (antes que primos segundo).

    Lo que pasa es que entonces habría otro Manuel Montesinos Chía, tío del anterior del mismo nombre, que en 1936, si viviera, tendría unos 50 años.  Si se supiera la edad del Manuel Montesinos Chía que fusilaron en Sevilla, y tuviera unos 25 años, entonces no hay duda de que sería un primo segundo de Ángeles Montesinos (70). Por cierto, en el mismo documento «Fosa Monumento» aparece fallecida en 1936 sin especificar ni fecha ni lugar ni causa de la muerte, alguien llamada «Patrocinio Montesinos Pérez», que solo puede ser la hermana menor de Ángeles que ya conocemos, nacida en Écija hacía 54 años.

    Todo este lío familiar se desentrañará cuando se puedan consultar las partidas de nacimiento y el registro civil de Écija. Pero lo que no hay ninguna duda es que la familia de Ángeles Montesinos, de ideología y militancia comunista, sufrió una terrible represión con tres miembros fusilados, otra muerte sin certeza sobre lo que ocurrió, y Ángeles escondida durante muchos meses.

***

Ortíz Villalba, a través de un testimonio oral, pudo reconstruir el final de su vida. Según le contaron, Ángeles Montesinos siguió escondida durante la guerra y posguerra en casa de su hermana Mercedes, en la calle Antonio de Nebrija, de Ciudad Jardín (Sevilla). Pero dada la situación de clandestinidad Ángeles no podía ejercer su oficio de costurera y la familia pasaba muchos apuros económicos. Sin embargo, el «ángel de la guarda» Emilia Barral Díaz, la matrona ya mencionada -que hoy tiene una calle en Sevilla-, «rica en recursos e ideas, y admiradora del don de palabra de Ángeles», la convenció para que aprendiera a echar las cartas. Según la informante de Ortíz, finalmente, «venciendo los escrúpulos de ella y los propios, le regaló una baraja y un libro de instrucciones» para que Ángeles se convirtiera en una hábil echadora de cartas y vidente.

    Así fue como, para ganarse la vida sin levantar sospechas, la veterana anarquista y sindicalista, maestra racionalista, y por último «elocuente agitadora del PCE» se vio, de la noche a la mañana, convertida en «adivina». Según recordaba la amiga, algunos compañeros del Partido y de izquierdas en general, conocedores de su antiguo y aquilatado prestigio y de su extrema necesidad, acudían a ella y le daban una peseta o unos reales por adivinarles y anticiparles problemas de amores o de fortuna. Así es como su habilidad nigromántica y su facilidad de palabra, que nunca le abandonó, le ayudó para sobrevivir unos años en la Sevilla de la posguerra. Sin saberse la fecha, ni aproximadamente siquiera, Ángeles Montesinos Pérez murió en Sevilla de una enfermedad del corazón.

 

NOTAS:

1 Las derechas solo presentaron en Pontevedra por el Partido Radical Agrario a la profesora madrileña de ascendencia gallega Concepción Alfaya López.

2 Poco después reingresaría en el PCE y en 1933 se casaría con el dirigente comunista, natural de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), Enrique Sánchez García (1907-1940, fusilado en Madrid).

3 Formación comunista del disidente del PCE Joaquín Maurín.

4 En los diferentes Padrones de Écija y de Córdoba consultados no hay ni una sola fecha de nacimiento que se repita completa; los días y meses van cambiando; también han aparecido 1875 y 1876 como años de su nacimiento, aunque lo más frecuente ha sido 1877.

5 Tomado de Manuel Izquierdo, «Los años negros del resurgimiento». Ed. Endymión, 1996 -págs. 110.

6 El Noticiero Sevillano del 7 de julio de 1932.

7 Tuvo lugar en 1899, criticado duramente por la II Internacional.

8 Ángeles se refiere a la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

9 Tomado de Tierra y Libertad (Barcelona) del 13 de julio de 1910.

10 Tierra y Libertad de 24 de enero de 1907.

11 Algunos números sueltos se encuentran disponibles en el Instituto Internacional de Historia Social (IISG) de Ámsterdam: el n.º 3 de la Primero Época, y los números de la Segunda Época: n.º 1-

12 En algún trabajo de investigación se la cita también como «Caridad Alarcón», pero nunca la he leído con ese nombre. Esta anarquista sevillana terminó su vida, como tantos otros anarquistas, en Argentina, donde en junio de 1914 intervenía en un acto de constitución de un grupo de cigarreras en Villa Urquiza (La Protesta -Buenos Aires- del 28 de junio de 1914). Escribió un solo artículo en Vida Socialista, e increíblemente se la sitúa afín a esa ideología.

13 Encargados en las haciendas agrícolas.

14 Salvador Cordón Avellán (Cabra, Córdoba-1887), carpintero en su juventud, y después escritor, periodista y maestro racionalista, se había exiliado recientemente en Argentina por negarse a hacer el servicio militar; colaborador de Al Paso; Ana era la más pequeña de sus hermanas, 11 años menor que él (nacida en El Saucejo-Sevilla), y seguramente marcharía al exilio con Salvador. Antes de regresar a España en 1913, Salvador se había unido sentimentalmente con la joven escritora argentina Isabel Hortensia Pereyra Dágedo.

15 De 12 de marzo de 1910.

16 Nacido en Sevilla en 1857 de padre matador de toros y madre portuense, Manuel Manzano, de profesión herrero y artesano desde joven, se casará con una cocinera ecijana, Dolores Muñoz Pérez, y vivirán en Écija desde el año 1900. Manteniendo desde entonces un estrecho contacto con Ángeles y Manuel Pérez.

17 Se refiere a Los Algarbes. El municipio cordobés de La Carlota se divide históricamente desde que se fundó en 1767, en diez departamentos rurales, además del propio núcleo urbano, siendo el 2º el de Los Algarbes, una especie de pedanía rural.

18 Ejemplar del 21 de octubre de 1910.

19 También se publicó en Solidaridad Obrera del 13 de enero, ¡e incluso varios meses después en El Jornalero (Trujillo-Perú) del 15 de mayo!

20 Ferreristas: seguidores de Ferrer y Guardia, anarquista y maestro racionalista fundador en Barcelona de la Escuela Moderna, que fue fusilado en el Castillo de Montjuic el 9 de octubre de 1909.

21 Solidaridad Obrera del 10 de febrero de 1911.

22 En la colección de este semanario anarquista faltan numerosos ejemplares, y es probable que en el del día 24 de febrero se publicase la noticia de su enfermedad y la campaña de solidaridad abierta.

23 José Sánchez Rosa, natural de Grazalema y fusilado por Queipo de Llano en agosto de 1936 en Sevilla. Muy interesante su biografía escrita por José L. Gutiérrez Molina, José Sánchez Rosa, maestro y anarquista andaluz (1864-1936), Granada, Tréveris-Libre Pensamiento, 2005.

24 Tierra y Libertad del 19 de julio de 1911.

25 Tomado de Manuel Izquierdo, «Los años negros del resurgimiento». Ed. Endymión, 1996 -págs. 110.

26 Narrado en Tierra y Libertad del 17 de abril de 1912, «Mi proceso» de M. Pérez y Pérez.

27 «Historia de las agitaciones campesinas andaluzas-Córdoba. Antecedentes para una Reforma Agraria» (Madrid, 1929). Las páginas del libro que cito se corresponden con la digitalización existente de la edición de 1979 de Alianza Universidad cuyo título es solo «Historia de las agitaciones campesinas andaluzas».

28 Díaz del Moral (1979), pág. 248.

29 Fecha tomada de los padrones Municipales de Écija de años posteriores.

30 Luis Miguel Lázaro Lorente. «Las escuelas racionalistas en el país valenciano, 1906-1931». Ed. Nau-Valencia 1992.

31 Juan Díaz del Moral (1929), pág. 239. Este autor, notario de Bujalance durante muchos años, entre las numerosas personas que entrevistó para recabar información para su célebre obra, cita a Manuel Pérez y Pérez, por lo que constituye una fuente oral de indudable valor.

32 Juan Díaz del Moral (1979), pág. 248.

33 «Contribución a la historia del movimiento obrero español. Desde sus orígenes hasta 1905», Diego Abad de Santillán, Ed. Cajica, Puebla-México, 1962. Y en la crónica disponible en la web «La Alcarria Obrera»:

https://laalcarriaobrera.blogspot.com/2009/04/federacion-nacional-de-obreros.html

34 La agitadora de principios de siglo Rafaela Salazar López (Córdoba, 1875) era pareja en esos momento de Manzano Real, y por esa época se había lanzado otra vez a la vida activa de la propaganda, pronunciando discursos en los mítines, escribiendo artículos en la prensa anarquista y sindicalista, y publicando y editando ella misma algunos folletos, como «La mujer y el cura» o «Sólo para mujeres», que los maliciosos atribuían a Manzano (Díaz del Moral-1979, pág. 248).

35 Solidaridad Obrera (Barcelona) del 1 de mayo de 1913.

36 Tierra y Libertad del 5 de noviembre de 1913.

37 Obra citada, pág. 248.

38 Según el Padrón Municipal de Córdoba de 1914.

39 A partir del 30 de julio de 1914 se trasladó la redacción de Sans (Barcelona) a Valls (Tarragona). Aunque ya se sale de nuestra historia, la 2ª Época del periódico, el 15 de noviembre de 1916, se trasladará a Jerez de la Frontera, siendo dirigido por Sebastián Oliva.

40 Obra citada, Díaz del Moral (1979), pág. 249.

41 Se refiere a los primeros anarquistas rusos de finales del siglo XIX, o anarquistas individualistas.

42 Obra citada, págs. 242-243.

43 Obra citada. Págs. 249 y 269.

44 También escrito como «Hilario Ayuso», este republicano federal, diputado a Cortes por Montilla (Córdoba) en 1914, durante la campaña de las elecciones de 1916 retó a los anarquistas a una «Controversia» pública entre oradores federales y anarquistas que se celebró en el Corralón de Blanco (Castro del Río) ante 3.000 personas. Fue famoso por la corrección y respeto mutuo de los contendientes durante tres horas.

45 Tomado del Comunicado de la CNT de junio de 1931 publicado en El Noticiero Sevillano del 28 de junio de 1932.

46 Reproducida completa en El Noticiero Sevillano del 28 de junio de 1932.

47 Ejemplar del 28 de junio de 1932.

48 Ejemplar del 7 de julio de 1932. Después volveremos sobre esta entrevista.

49 Se refiere a la fracasada Huelga General que la CNT y la UGT convocaron tras el golpe de estado de Primo de Rivera en septiembre de 1923. Eso supuso que la CNT pasara a la clandestinidad. José Díaz, encarcelado en 1925 como militante de la CNT, salió en libertad dos años más tarde como convencido comunista y partidario de la Internacional Sindical Roja. En septiembre de 1927 se afiliaba al PCE junto a la mayoría de los dirigentes anarcosindicalistas de Sevilla.

50 La Federación Anarquista Ibérica-FAI, surgió en Valencia en julio de 1927.

51 José Antonio Balbontín Gutiérrez, abogado que militó en el Partido Radical-Socialista y que fundó en mayo de 1931 el Partido Republicano Revolucionario apoyado por una parte de anarcosindicalistas sevillanos encabezados por Pedro Vallina.

52 Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).

53 En El Socialista del 21 de abril de 1933, se daba la noticia de que en la mañana del día 20 habían asesinado a tiros al médico comunista José Díaz Ferreras en la calle Santiago de Sevilla.

54 Según El Liberal (Sevilla) del 4 de febrero de 1931, en una reunión de los panaderos asociados de «La Aurora», en el centro obrero de la calle Trajano, 16, actuó como Secretario accidental Manuel Montesinos Pérez. Se eligió un nuevo Comité ejecutivo y una Comisión de trabajo, donde se encontraban Antonio Mije García y Manuel Montesinos Pérez. En este mismo sindicato de panaderos «La Aurora» fue miembro también José Díaz desde 1913, sindicato que más tarde se adhirió a la CNT. Cuando en 1927 José Díaz y Antonio Mije se afiliaron al PCE, otros muchos miembros del sindicato de panaderos también lo hicieron, como Manuel Montesinos. En el ejemplar del 30 de abril de 1931, en un llamamiento a la manifestación del 1º de Mayo, Manuel firmaba ya como presidente de la Sociedad de panaderos «La Aurora».

55 Edición de la mañana de El Liberal (Sevilla) del día 20 de junio.

56 El Liberal (Sevilla) del 30 de junio de 1931.

57 El Liberal (Sevilla) 24 de marzo de 1932.

58 Murió fusilado por los fascistas en Madrid el 1º de mayo de 1940. Tenía 31 años de edad.

59  Tomado de Manuel Izquierdo (1982). «Historia de un periodista». Tiempo de Historia (Madrid), pp. 50-66. Y del mismo autor: »Los años negros del resurgimiento». Endymión, 1996 - 174 páginas (págs. 110 y 111). Manuel Izquierdo Esteban (1913-1992) era también periodista de profesión y formó parte de la redacción de Mundo Obrero entre 1936 y 1939, donde Navarro Ballesteros fue director aproximadamente un año, desde enero de 1937 hasta su traslado a Barcelona, en 1938, para hacerse cargo allí de Frente Rojo. Esos recuerdos probablemente fueron aportados por el propio biografiado, como resultado de la convivencia compartida en la redacción del periódico.

60 Ejemplar del 7 de julio de 1932.

61 Se refiere a «Recuerdos sobre Lenin» de Clara Zetkin (se imprimió en España en 1931), pues la obra de su esposa Nadezhda Krúpskaya, «Recuerdo de Lenin» se publicó en español por vez primera en 1937.

62 El Liberal y El Noticiero Sevillano.

63 La Tierra (Madrid).

64 El Noticiero Sevillano de 27 de septiembre de 1932.

65 Juan Ortíz Villalba, «Del golpe militar a la guerra civil. Sevilla 1936», RD Editores, Sevilla-2006.

66 Página 373.

67 Me refiero a Braojos Garrido, A. («Sevilla en el Siglo XX-Vol. II-1990) y a Álvarez Rey, L. («La derecha en la II República: Sevilla, 1931-1936»). Ortíz Villalba ya lo copió igual en su primera versión de 1998: «Sevilla 1936: del golpe militar a la guerra civil».

68 Fosa Monumento. Memoria de Intervención. Búsqueda, indagación, localización y delimitación de la Fosa Monumento. Cementerio Municipal San Fernando de Sevilla», de Carmen Romero Paredes (Coord.), Inmaculada Carrasco Gómez, Inmaculada López Flores, José Díaz Arriaza y M. Carmen Barragán Valencia», Ed. Ayuntamiento de Sevilla, 2019.

69 Padrón Municipal de Sevilla de diversos años. Cristóbal y Manuel Montesinos Chía, huérfanos de padre, vivieron más de seis años en el Hospicio Provincial de la calle San Luis de Sevilla, entre 1893 y 1900. Mientras, su madre viuda y sus hijas Encarnación y María Dolores Montesinos Chía vivían en la calle Matahacas (Parroquia de San Román). Quizás tuvieron más hijos o hijas.

70 Por cierto, los autores Alfonso Braojos en el libro «Sevilla en el Siglo XX (Universidad de Sevilla, 1990)», Tomo 2, y Leandro Álvarez Rey, en su libro «La derecha en la II República: Sevilla, 1931-1936» (Universidad de Sevilla y Ayuntamiento de Sevilla, 1993), citan que en la candidatura comunista de junio de 1931 en Sevilla se encontraba «Montesinos Chía, A.». Esa A solo puede ser de Ángeles, pero entonces no han escrito correctamente su segundo apellido, «Pérez». La confusión es grande. En la prensa, tanto nacional como sevillana (El Noticiero Sevillano), solo mencionan el primer apellido y con su nombre: Doña Ángeles Montesinos, en la proclamación oficial de candidatos del 23 de junio. Lo mismo cuando el 4 de julio se informó del escrutinio de los votos. ¿De dónde han sacados dichos autores que se llamara Ángeles Montesinos Chía?


 

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